El rebalse del río Yapacaní, en días pasados, inundó más de 2.000 hectáreas de cultivos de soya además, se llevó por delante caminos, puentes, alcantarillas, animales silvestres, de granjay el alimento del ganado, motivo por el cual murieron algunas reses.
EL DEBER recorrió varias comunidades afectadas por la crecida de este afluente en el municipio de San Juan, donde por lo menos siete quedaron inundadas. El agua alcanzó una altura aproximadade dos metros, según los comunarios, incluso llegó a tapar totalmente una camioneta, por lo que su propietario se vio obligado a abandonarla para poder resguardar su vida.
“Hay soya y otros productos en riesgo. El agua se ha llevado parte de nuestro puente y no podemos pasar a pie, ni con maquinaria”, lamentó Freddy Méndez, productor del Sindicato La Quinta, quien detalló que uno de sus trabajadores cayó del puente cuando intentaban cruzar el río para poder verificar la magnitud del daño de sus sembradíos de soya.
Marlene Saavedra, productora de la comunidad Primero de Mayo Arroyo Rico, lamentó la situación por la que atraviesa el sector en pleno agosto. “Habíamos tenido turbiones, pero no de esta magnitud ni en este mes. Teníamos soya de varios tamaños y todo se ha perdido”, señaló la comunaria.
Otro productor de la comunidad San Martín Las Lagunas mostró cómo el lodo tapó las plantaciones de soya, señalando que la inversión oscila entre unos $us 30 mil a 40 mil.
“El preparado de tierra dura una semana, para lo cual se emplea maquinaria, combustible, mano de obra, agroquímicos y solo la semilla certificada tiene un costo de $us 700 la tonelada y eso nadie nos reconoce, nadie nos va a devolver, por eso le pedimos ayuda a las autoridades que trabajen, necesitamos defensivos para que esto no vuelva a pasar”, detalló Guillermo Flores, dirigente de la zona.
Otro lugareño que logró salir de una de las zonas afectadas, después de una semana, informó a la comisión de inspección que los animales, sobre todo el ganado, no tienen qué comer y que están en peligro de morir.
En un informe preliminar, la responsable de la Unidad de Gestión de Riesgo, Edelmira Ortiz detalló que se está realizando el relevamiento de datos para declarar zona de desastre y solicitar apoyo al gobierno departamental y nacional.