En el templo de Porongo, la mañana de este miércoles, se celebra una solemne misa en memoria del primer año del asesinato de los policías Eustaquio Olano, Alfonso Chávez y del voluntario del GACIP José David Candia.
El acto religioso, que fue programado a instancias del alcalde Neptaly Mendoza, cuenta con la participación de los familiares de las víctimas. Un día como hoy, la sociedad se estremeció tras la noticia del triple crimen. Los uniformados aparecieron sobrepuestos en la camioneta patrullera, en el camino a Porongo.
Aunque los familiares desistieron de la acción penal, hace casi un mes, la Fiscalía presentó acusación para juicio oral por delito de asesinato y pidió 30 años de cárcel para Misael Nallar, su hermano Widen Nallar Noda, Jassir Góngora y Edgar Dorado Menacho. Los tres primeros están detenidos, mientras que el último permanece prófugo de la justicia.
Asimismo, la Fiscalía dictó sobreseimiento final en favor del colombiano, Esteban Beltrán Muñoz que permanece detenido en la cárcel de El Abra de Cochabamba. Carmen Olanes de Mamani, madre de Eustaquio Olano, (uno de los policías asesinados hace un año) pide a la justicia que disponga una sentencia de 30 años. Anunció que seguirá con el proceso a pesar que su nuera haya desistido de continuar con la causa judicial. Olanes lamenta que no haya sido informada sobre el desestimiento por su propia familia. Del mismo modo, la pareja de Alfonso Chávez, el otro policía asesinado, expresó sentirse indignada por la falta de justicia. Considera que hubo un acuerdo por debajo entre abogados y jueces.