Cada 4 de enero se conmemora el Día Mundial de la Hipnosis, con el objetivo de eliminar los mitos y conceptos erróneos sobre la hipnosis, además de promover los beneficios que esta terapia trae.
Los doctores en Hipnosis Clínica Oliver Peñafiel y Luis Alberto García señalan que la hipnosis está indicada para tratar el dolor, el duelo, la ansiedad, trastornos de sueño, de la alimentación y adicciones, pero también para superar traumas. Peñafiel indica que la hipnosis y la resiliencia se trabajan en conjunto para que pacientes que han atravesado condiciones adversas puedan superarlas y generar cambios positivos.
De acuerdo con la Federación Internacional de Asociaciones de Hipnosis Clínica (Fiahc), la hipnosis clínica fue reconocida como un tratamiento válido en 1995 por la British Medical Association y tres años más tarde, en 1958, por la American Medical Association, como un tratamiento efectivo en la recuperación de pacientes.
La Fiahc señala que la hipnosis clínica ayuda al paciente a cambiar el comportamiento, como el fumar, comer en exceso, o experimentar insomnio; pero también a aliviar síntomas como las náuseas, el dolor y la tensión muscular; lo mismo que a cambiar aspectos como la depresión y ansiedad, y a detener pensamientos obsesivos.
¿QUÉ ES LA HIPNOSIS?
García explica que la hipnosis es un estado de relajación profunda, tanto mental como física, que ayuda a que el consciente no sea reacio a los cambios y consiga transformar actitudes que beneficien a la persona. Explica además, que las personas usamos solo el 12% de nuestra mente, que es la consciente, y que a través de la hipnosis se consigue acceder al 88% restante, que permite cambiar problemas psicológicos, conductuales o emocionales.
Peñafiel señala que existen dos corrientes de hipnosis, la clásica y la ericksoniana. En la primera, el hipnoterapeuta dirige el proceso hipnótico, mientras que, en la segunda, se toman recursos del propio paciente que promuevan el empoderamiento sobre las emociones, pensamientos y actitudes cotidianas, de manera que ayuden a conseguir una mejor calidad de vida. Se trata de un modelo de acompañamiento en el proceso terapéutico.
Ambos especialistas sostienen que se trata de terapias seguras en las que el paciente no hará nada que consciente y normalmente no haría. García indica que nadie puede ser hipnotizado si no lo desea y que nadie en estado de hipnosis puede decir o hacer algo que vaya en contra de su moral, su ética o sus principios.
Por su parte, Peñafiel recuerda que la hipnosis clínica es un tratamiento científico y que la persona sabe lo que está sucediendo, es consciente del proceso hipnótico y se deja llevar a través de él.
El paciente no se duerme, afirman los especialistas.
DIFERENCIAS
Los mitos del tratamiento que usa hipnosis aparecen por la llamada hipnosis de show, que es la que suele verse en espectáculos y en la televisión; chasquidos de dedos, sueño, órdenes que la persona debe seguir, son algunas de las características de esa actividad que busca el entretenimiento y que no tiene relación con la hipnosis clínica, que está probada científicamente como una técnica que trae beneficios para los pacientes que se someten a ella, explican los expertos.
TRATAMIENTO
Peñafiel indica que el proceso de hipnosis clínica puede durar 10 sesiones y un máximo de 15; ello dependerá de la evolución del paciente, y de la manera en que el terapeuta entienda las necesidades de este, así como de su habilidad para manejar los ‘recursos’ de los pacientes. Explica que existen pacientes llamados ‘compradores’, con quienes se puede avanzar más rápido, mientras que hay otros, denominados ‘demandantes’, que son cuestionadores, por lo que tardan un poco más. Sin embargo, señala que no deberían superar las 15 sesiones.
De su lado, García manifiesta que entre seis y ocho sesiones pueden resolverse los problemas que llevan al paciente a la consulta. Si bien los resultados se notan desde la primera sesión, detalla que una sola no es suficiente, dado que la persona entrará en estados de hipnosis cada vez más profundos, a medida que avanza en la terapia. También expresa que el número de sesiones variará en función del problema de cada paciente y del tiempo que lleva con él.
A través de la hipnosis, sostiene García, la persona aprenderá a llegar a un estado mental en el que pueda corregir aspectos de su vida que quiere cambiar.