La diseñadora cruceña Paola Fiorillo Bonaccelli compartió sus inicios en el mundo de la moda carnavalera, un camino marcado por la herencia familiar y una vocación descubierta desde temprana edad.
Actualmente trabaja junto a su hermana Carla Fiorillo, quien se encarga del área administrativa, conformando un equipo que combina creatividad y organización en cada proyecto.
Criada entre tijeras y telas, Paola relató que creció observando y ayudando a su abuela, su madre y sus tías, todas vinculadas al diseño de vestidos de fiesta y trajes de fantasía.
“Desde niña me encantaba ver y colaborar; a los 13 años ya maquillaba a los comparseros y ayudaba a mi madre a cortar y ensayar las fantasías”, recordó, destacando que el maquillaje también forma parte de su formación artística y de su proceso creativo.
Este año, la diseñadora tiene a su cargo el diseño de los trajes de la soberana de la emblemática calle Ballivián y de la Reina del Carnaval de Warnes. Sus propuestas se distinguen por el colorido, el brillo, las transparencias y la exaltación de las tradiciones cruceñas.
Explicó que los trajes de reinas representan grandes desafíos técnicos, ya que incluyen espaldares de más de dos metros de ancho con estructuras de fierro, motivo por el cual actualmente trabajan con piezas desmontables “como un rompecabezas”, que facilitan su armado y traslado.
Compartió sobre su rol de mamá, multifacético, que implica presencia y amor incondicional junto a sus hijos: Paola Fernanda Parada (21), Carlos Ernesto (17) y Rubí Domínguez (2). Así también, la diseñadora resaltó el legado recibido de su madre Consuelo Bonaccelli. La recuerda como una inspiración, algo que comparte a las nuevas generaciones de modistas:
“Que nadie minimice sus sueños, porque diseñar para el carnaval es poner el corazón en la tela y transformar sacrificios en aplausos”.
- ¿Recuerda algunas fantasías con un especial cariño?
Hay varios diseños que han marcado mi carrera entre ellos, La mocochinchera, el Vestido de los anillos y La española son algunos que recuerdo y los tengo siempre en mente.
- ¿Cuáles son los cambios entre los trajes de antes y los actuales?
Creo que en tema de los espaldares y tocados hay un cambio increíble. Antes las reinas lloraban por el peso y el dolor, porque lo tenían que cargarlos por horas. Ahora ya se les hace espaldares con ruedas y los tocados son más livianos.