Intentá recordar qué tanto dulce le das a tu niño en la rutina diaria, para que podás comparar respecto a las recomendaciones de la especialista en nutrición infantil María Camila Rosales.
“Las golosinas son alimentos compuestos por azúcares simples acompañado de aditivos y colorantes aportando calorías con escaso valor nutricional. El consumo diario de estas puede acarrear en el niño trastornos digestivos, obesidad infantil y sobre todo caries. Tené en cuenta que las golosinas representan un elevado aporte energético, proteína de escasa calidad, pocos minerales y ausencia de vitaminas, por lo que no deberían formar parte de la dieta habitual”.
Valor nutricional “La glucosa que tienen los dulces es el combustible para las neuronas del cerebro y brinda energía, sin embargo, debe ser moderada porque puede causar desbalances en el cuerpo y obesidad infantil. Los niños no deberían consumir más de 25 a 30 gramos de azúcar al día. Una golosina común ofrece 15 gramos mientras una gaseosa o refresco tiene ya la dosis máxima recomendada. Con las harinas, los helados y los chicles, es más difícil controlar este consumo. No se olvide que también tienen azúcar. Los dulces pueden causar más problemas de sobrepeso que los fritos”, sostiene la nutricionista. Dientes y estómago Las golosinas están hechas de gran cantidad de azúcar y grasas, por eso cuando son consumidas en exceso por un niño se puede quejar de cólicos y presentar episodios de diarrea y vómito. Al contener cantidad de azúcares, los niños son propensos a tener caries. Se convierte en ácido que dura media hora dañando los dientes después de consumido. Recomendaciones para evitar el exceso de dulces 1. No ofrezcás golosinas tras las comidas sino eventualmente, es decir, no más de una vez a la semana. 2. Reemplazá los refrescos azucarados por agua, solo de vez en cuando ofrece jugos naturales. Eso debe ser aplicado desde muy pequeños. 3. Sustituí los postres por frutas y cereales. 4. No usés los dulces como premio a la conducta de los niños. 5. No mezclés dos o más alimentos con azúcar en la misma comida, por ejemplo, el cereal azucarado con jugo o néctar en el desayuno. Tampoco una tarta y refresco en la merienda. Son trucos que puedes implementar para que tus hijos tengan una dieta más saludable. (Facebook: Nutricionista María Camila Rosales Instagram: Nutricamirosales)