Este año la campaña mundial se centra en los canales de acceso a la atención de la diabetes, sobre la importancia de conocer los riesgos de tener diabetes tipo 2 para ayudar a retrasar o prevenir la enfermedad y resaltar el impacto de las complicaciones relacionadas con la enfermedad.
Sobre todo: “Hay que de tener acceso a la información y la atención adecuadas para garantizar un tratamiento oportuno”, señala el endocrinólogo Douglas Villarroel, director de la Unidad de Diabetes, Medical Center, director de la Fundación Daniels Hamant, presidente de la Federación Internacional de Diabetes-SACA, gestión 2019-2022, y nuestro gran aliado de Para Ellas en las campañas de salud preventiva en los encuentros del Club del Sobrepeso.
¡Conoce tu riesgo, conoce tu respuesta! “Este es el lema de la campaña del Día Mundial de la Diabetes 2023, y así queremos involucrar a la población y profesionales de la salud, porque se requiere acceso a capacitación y recursos suficientes para detectar las complicaciones tempranamente y brindar la mejor atención posible”, indica el especialista. Un diagnóstico temprano puede salvar tu vida En muchos casos, la diabetes tipo 2 y sus complicaciones se pueden retrasar o prevenir adoptando y manteniendo hábitos saludables. Cuando no se detecta y trata a tiempo, la diabetes puede provocar complicaciones graves y potencialmente mortales. Para las personas con riesgo de diabetes tipo 2, conocer su riesgo y qué hacer es importante para apoyar la prevención, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno. Para las personas que viven con diabetes, la concienciación y el acceso a la información correcta y a los mejores medicamentos y herramientas disponibles para apoyar el autocuidado es vital para retrasar o prevenir complicaciones muy graves. La diabetes tipo 2 Son varios los factores de riesgo que se han asociado con la enfermedad, e incluyen: Historia familiar de diabetes. Exceso de peso. Alimentación no saludable. La inactividad física. Aumento de la edad. Hipertensión. Historia de diabetes gestacional. Mala nutrición durante el embarazo. Vida sedentaria = más riesgos La diabetes tipo 2 representa más del 90% de todas las diabetes. Hay varias medidas que se pueden tomar para disminuir el riesgo de desarrollar la afección. Los hábitos alimentarios poco saludables y los estilos de vida sedentarios asociados con la urbanización son factores comunes que contribuyen al desarrollo de la diabetes tipo 2. Existe evidencia abrumadora de estudios realizados en EE. UU., Finlandia, China, India y Japón de que los cambios en el estilo de vida (lograr un peso corporal saludable y una actividad física moderada) pueden ayudar a prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2 en personas de riesgo. Dieta equilibrada + actividad física = menos diabetes Disminuir el riesgo de diabetes tipo 2 implica una alimentación equilibrada y actividad física regular. Mantener un peso saludable es crucial ya que el sobrepeso y la obesidad aumentan el riesgo. Incluso una pequeña pérdida de peso puede marcar una gran diferencia. Los exámenes de detección y chequeos regulares, especialmente para personas con uno o más de los factores de riesgo, pueden detectar señales tempranas y ayudar a realizar los cambios necesarios para retrasar o prevenir la aparición de diabetes tipo 2. Recomendaciones saludables • Elegir agua, café o té en lugar de jugos de frutas, refrescos u otras bebidas azucaradas. • Comer al menos tres porciones de verduras al día, incluidas las de hojas verdes. • Comer hasta tres porciones de fruta fresca al día. • Elegir frutos secos, fruta fresca o yogur sin azúcar como merienda. • Limitar la ingesta de alcohol a un máximo de 2 vasos. • Elegir cortes magros de carne blanca (pollo, pescado) en lugar de carnes rojas o procesadas. • Elegir mantequilla de maní en lugar de mermelada. • Elegir pan, arroz o pasta integrales en lugar de pan, arroz o pasta blancos. • Elegir grasas insaturadas (aceite de oliva, aceite de canola, aceite de maíz o aceite de girasol) en lugar de grasas saturadas (mantequilla, grasa animal, aceite de coco o aceite de palma). 150 minutos de ejercicios por semana, ¡ayudan! Cualquier movimiento es bueno y, en general, mientras más se haga será mejor para disminuir el riesgo de diabetes tipo 2. Hay que intentar realizar por semana, al menos 150 minutos de ejercicio aeróbico de intensidad moderada (por ejemplo, caminar, trotar, nadar o andar en bicicleta). Repartir los 150 minutos en varios días, pueden empezar con series cortas de 10, 15 y 30 minutos.