Sofía Urioste tiene 24 años y hoy en el programa Para Ellas nos compartió su historia que está marcada por el diagnóstico temprano de diabetes tipo 1, detectada en mayo de 2014. Explica la importancia de diferenciar esta condición de la diabetes tipo 2, ya que en su caso el cambio fue repentino, su páncreas dejó de producir insulina y, desde entonces, debe aplicársela de por vida. Hoy, como madre, convive con episodios de hipoglucemia que pueden parecer contradictorios con su rutina diaria, pero que enfrenta con valentía y conocimiento de su cuerpo.
En tanto, el endocrinólogo Franco Geiger, quien también estuvo en el programa, destacó que la diabetes es una enfermedad que depende en gran medida de la responsabilidad individual. Subraya que el dominio de la condición se logra mediante educación continua, tanto por parte del especialista como del propio paciente. Para él, el primer paso es enseñar a la persona a conocer y respetar su diagnóstico.
Aclara que cuando un paciente se controla adecuadamente midiendo sus niveles de glucosa, siguiendo el tratamiento y manteniendo un estilo de vida saludable puede llevar una vida completamente normal y sin secuelas. Sin embargo, advierte que ignorar la enfermedad, rechazar el tratamiento, evitar la actividad física o no aceptar la condición puede llevar a complicaciones graves.