El efecto del frío, sobre todo si tiene diabetes, exige mayores cuidados, y es cuando el organismo pierde la capacidad de producir suficiente insulina o usarla con eficacia. Esta hormona (fabricada en el páncreas) permite que el azúcar de los alimentos, es decir, la glucosa, pase a las células del cuerpo, donde se convierte en energía para que músculos y tejidos funcionen correctamente.
Si no se absorbe de manera adecuada, la glucosa queda circulando en la sangre y puede dañar los tejidos y la salud. Por ello, tener diabetes obliga a vigilar el nivel de glucosa sanguínea en forma permanente, algo que resulta especialmente importante durante el invierno, pues la temperatura ambiental puede complicar el tratamiento general para esta condición.
Cuidados importantes Llevar estricto control de la glucosa sanguínea. Cuando la temperatura ambiental baja, el organismo tiene que contrarrestarlo y así producir calor, que obtiene de la segunda capa de grasa que le cubre (tejido adiposo marrón) y que se genera dependiendo de la cantidad de azúcar que encuentra. Esto explica la glucosa elevada en clima frío, es decir, es una reacción de su cuerpo para soportar las inclemencias del tiempo, de ahí la importancia de revisar los niveles de glucosa en sangre constantemente. Frutas y bebidas Vigile las bebidas que consume con mayor atención. Durante los días invernales no sólo se antojan más los chocolates, también abundan las celebraciones que invitan a ingerir refrescos, vinos calientes, ponches de frutas. Las personas con diabetes deben limitar siempre el consumo de bebidas energéticas, gaseosas, aguas deportivas y jugos de frutas, pues una sola porción de ellas puede elevar la glucosa en sangre y afectar la salud. No descuide la dieta Tendemos a consumir más calorías, carbohidratos y grasa en los meses fríos, pero eso es muy peligroso. Planifique con tiempo y lleve un control (lista de comidas y bebidas) de lo que ingiera. Tenga sustitutos como gelatinas sin azúcar, palitos de verduras crudas, mates y agua. Hasta los pequeños aumentos de peso hacen más difícil controlar la diabetes. Lo más importante es seguir una dieta equilibrada y hacer ejercicios. Es la clave para vivir más saludable en invierno y todo el año. Por: Rita Medina Pando. Nutricionista y dietista