Los campesinos, cocaleros y gremiales afines al MAS, incluidos los ponchos rojos, no asistirán a la marcha de mañana, jueves, convocada por el Pacto de Unidad y la Central Obrera Boliviana (COB) que tiene el objetivo de apoyar a los jefes de Estado. Las organizaciones sociales “contestatarias” afirmaron que el Gobierno incumple sus promesas y acusan al MAS de generar una crisis sindical por "poner dirigentes que ya no los representan.
Las 20 provincias, ejecutivas, ejecutivos, centrales agrarias, subcentrales, secretarios y bases en general determinaron no participar de la marcha programada para el 25 de agosto, debido al incumplimiento de los ministros, viceministros, directores y otros órganos ejecutivos que no han atendido las múltiples necesidades de nuestras provincias y siguen haciendo quedar mal, dice parte del pronunciamiento emitido por los ponchos rojos.
La decisión fue ratificada ayer, pese a que hubo un acercamiento con los mandatarios el lunes.
La anterior semana, los dirigentes campesinos demandaban obras millonarias para sus municipios y habían anunciado el retiro del respaldo al Gobierno de Luis Arce y David Choquehuanca por la falta de atención.
El llamado a defender la administración central surgió luego del anuncio del paro de 72 horas en Santa Cruz que rechaza la postergación del censo hasta 2024. Sumado a ello, las protestas de los cocaleros de Yungas que demandan el cierre del mercado ilegal de la coca, desde hace un mes, y que culpan al expresidente Evo Morales de generar división en el sector.
Ambos hechos son considerados por el MAS como intentos de desestabilización y la posible reedición de la crisis política de 2019 que desembocó en la renuncia del exmandatario cocalero.
El jefe de bancada del MAS, Gualberto Arispe, declaró que está en proceso un golpe de Estado, sin embargo, no expuso las pruebas de su acusación, aunque señaló a Freddy Machicado, dirigente de Adepcoca, como uno de los supuestos articuladores.
Es una marcha masiva para poder concentrarnos más de un millón de personas. Es una marcha pacífica y de unidad. Estamos pidiendo respeto a nuestro Gobierno electo democráticamente y respeto a nuestra estabilidad económica, aclaró el Jiliri Apu Mallku del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu (Conamaq), Ramiro Cucho.
La marcha del MAS coincide con la masificación de las medidas de presión por parte de los productores de coca de Yungas, que tras la conformación de su Comité de autodefensa lograron que los maestros urbanos de La Paz y los gremiales de El Alto se unan a la protesta.
Este jueves, La Paz será escenario de dos movilizaciones y se prevé caos vehicular. Por un lado, la marcha del MAS partirá a las 8:00 desde La Ceja de El Alto y se concentrará en la Plaza Mayor de San Francisco, en la ciudad de La Paz. Mientras, la manifestación de Alanes con banderas blancas iniciará con una asamblea en el ex Colegio Andino de Villa El Carmen.
Ausencia de sectores
El oficialismo anunció una gran concentración, sin embargo, varios sectores se desmarcaron de la convocatoria. Incluso los campesinos afines a David Choquehuanca prefirieron organizar otra movilización con fecha indefinida.
El dirigente de los gremiales de El Alto, Antonio Siñani, informó que ayer un ampliado nacional del sector determinó no asistir ni respaldar la marcha ya que, pese a los pedidos, no se revisó la normativa que estaría afectando a los cuentapropistas del país.
“La familia gremial a escala nacional no está apoyando a la convocatoria del Pacto de Unidad y demás. Tenemos la misma postura que los compañeros ponchos rojos. Estamos en contra del Gobierno central porque aprobó la Ley 249 y el Decreto Supremo 4757 que afectan al sector gremial y no nos están atendiendo, informó a EL DEBER
La Confederación Nacional de Trabajadores Gremiales de Bolivia rechazó el proyecto de ley que establece que solo pueden comercializar y transportar mercadería lícita, y que los obliga a cumplir con las disposiciones tributarias de los tres niveles del Estado.
Los dirigentes de la Confederación se reunieron con organizaciones de maestros, médicos y de otros sectores para impulsar la creación de “una verdadera institución que defienda los derechos del trabajador cuentapropistas”.
“Con el apoyo de todas las organizaciones libres de injerencia política partidaria y bajo la consigna de ni izquierda ni derecha, se está planteando generar una central general de trabajadores por cuenta propia. La COB no nos representa, nuestras demandas van en la tercera hoja, nunca reclaman ni por sus propios jubilados”, lamentó César Gonzales, secretario general de la Confederación.
El exsenador y rearticulador de la “verdadera” Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Cutcb), Lino Villca, coincidió con Gonzales con que existen dirigentes que “defienden” al gobierno de turno y no a los trabajadores. Acusó al partido azul de generar una crisis política sindical.
“La Csutcb ahora está en crisis política sindical, ya no representa al pueblo en su conjunto, sino representa a un partido político y la COB también. Nosotros estamos desamparados para nosotros no existe la COB ni Csutcb. Los que marcharán son peguistas”, afirmó en contacto con este medio.
Asimismo, comunicó que el 10 de septiembre habrá un ampliado nacional en Oruro para “defender la democracia frente a un gobierno totalitario”.
Buscan nueva fecha
La Federación Única Sindical de Trabajadores Campesinos “Tupac Katari” aseguró que la convocatoria les llegó cuatro días antes de la marcha y, por lo tanto, decidieron no participar.
“La convocatoria salió a destiempo, no nos pudimos reunir y no podremos marchar. Convocaremos a una marcha masiva departamental en otra fecha apoyando a Lucho y David”, sostuvo el ejecutivo Luciano Marca.
En su resolución escrita, la Federación consideró que “ha sido siempre utilizada como trampolín político”, porque otras organizaciones como a Conamaq e interculturales han sido “serviles a los gobiernos de turno por intereses particulares e interesados, mirando sus beneficios personales, sectoriales y no así leales al proceso”.