El vicepresidente de Operaciones de YPFB, Sebastián Daroca, señaló que los problemas en la calidad del combustible que afectaron al país en las últimas semanas tienen su origen en fallas operativas acumuladas desde 2025, marcadas por la escasez de combustibles, baja autonomía del sistema y una logística de importación deficiente.
En entrevista con el programa Dinero, que se emite por EL DEBER, Daroca explicó que, durante gran parte de 2025 el sistema de abastecimiento operó con niveles críticos de autonomía, incluso por debajo de un día, lo que obligó a mantener los tanques de almacenamiento casi vacíos durante largos periodos. Esta condición —dijo— no corresponde al diseño técnico de los tanques de gasolina y favoreció procesos de oxidación que derivaron en la formación de gomas fuera de especificación.
“El problema no nace este año. Es una consecuencia directa de cómo se operó el sistema en 2025, con falta de importaciones oportunas, colas permanentes y tanques trabajando en volúmenes mínimos”, sostuvo el ejecutivo.
En el plano logístico, Daroca informó que el cuello de botella registrado en la Refinería Palmasola comenzó a resolverse tras acuerdos con la Asociación de Cisterneros. Detalló que de más de 700 cisternas que llegaron a acumularse, actualmente quedan alrededor de 300 en proceso de descarga, entre diésel y gasolina. “En los próximos cinco días el despacho estará completamente normalizado”, aseguró.
Respecto a la calidad del combustible, el vicepresidente indicó que YPFB identificó lotes que salieron de especificación, principalmente por exceso de gomas, situación que —según afirmó— ya había ocurrido en años anteriores sin ser transparentada. A diferencia de gestiones pasadas, sostuvo que el problema fue reconocido y se activaron seguros para compensar a usuarios cuyos motorizados resultaron afectados.
Como parte de las medidas correctivas, YPFB amplió los controles de calidad, incorporando análisis completos de 22 parámetros en todas sus plantas de almacenamiento, cuando antes solo se verificaban seis. Además, renegoció condiciones con proveedores internacionales para recibir gasolina con límites más exigentes que los establecidos por la norma boliviana.
Daroca también anunció una solución estructural orientada a revertir las falencias heredadas de 2025: la importación de crudo para elevar la operación de las refinerías, que actualmente trabajan cerca del 30%. El objetivo es alcanzar niveles de hasta 90% de utilización y reducir la dependencia de gasolina importada, que hoy representa cerca del 60% del consumo nacional.
Sobre las protestas registradas en Beni, el ejecutivo reconoció la preocupación ciudadana, pero señaló que existe desinformación en torno a la calidad del combustible, aclarando que el color no es un indicador técnico y que el uso de etanol se encuentra dentro de parámetros permitidos y es una práctica común en la región.
Finalmente, YPFB convocó a una mesa técnica con sectores cívicos y sociales del Beni para transparentar procesos, mostrar certificados de calidad y garantizar que el combustible distribuido cumple con los estándares. “Estamos corrigiendo problemas estructurales que vienen desde 2025 y asegurando que lo que hoy sale al mercado es un producto conforme a norma”, concluyó Daroca.