Dos hechos de sangre suscitados en menos de 24 horas en Beni ponen en zozobra a la población y moviliza a los agentes de inteligencia para dar con la captura de los autores.
Uno de ellos se registró en el municipio de Santa Ana del Yacuma. Fueron los pobladores que dieron alerta a la Policía al hallar un cuerpo sin vida, calcinado y que yacía boca abajo debajo del puente Puerto La Soga, en la carretera Estancia San Francisco.
El fiscal departamental de Beni, Gerardo Balderas, informó que la víctima presentaba al menos dos heridas en el pecho producidas por un objeto punzocortante que le ocasionó una hemorragia y luego un shock hipovolémico.
Indicó que a esto se sumó que el cuerpo estaba maniatado y quemado por su verdugos, para evitar que se identifique a la víctima.
En cuanto al segundo caso, en el municipio de Rurrenabaque, los uniformados llegaron hasta un domicilio para realizar el levantamiento legal de un cadáver, al llamado de los vecinos de la zona.
El examen forense determinó que esta persona, identificada como Pablo Sanhueza Pardo, de aproximadamente 55 años de edad, perdió la vida por un impacto de bala, posiblemente por un arma de fuego de 9 milímetros.
Balderas señaló que la investigación también gira en torno a determinar si ambos casos tienen relación entre sí.
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