El ejecutivo de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Andrés Paye, exigió que la ley corta de combustible, antes de ser promulgada, debe ser socializada con las organizaciones y todo el pueblo. "Un sector no puede imponer", reclamó, la mañana de este lunes en un pequeño encuentro con la prensa. Por otro lado, se conoce que este mismo lunes el Legislativo nacional remitió al Ejecutivo la normativa, para que éste la promulgue en el menor tiempo posible.
"Compañeros, ya les dije, tiene que ser socializada (la normativa) con todos. No podemos ir un sector (al Legislativo) a imponer una y otra cosa. Una vez que sea consensuada sí (puede ser promulgada), porque realmente no hay credibilidad en nadie, ni en el poder económico ni el político", dijo Paye, a tiempo de advertir que lo único que prevalece es el "poder del pueblo, de los trabajadores, inténtenlo (sobrepasarlo), pero pasado mañana vamos a estar aquí".
La normativa está en manos del Ejecutivo
Asimismo, se conoció que el proyecto de ley corta de combustible llegó este lunes, a las 10:30, al Órgano Ejecutivo.
La propuesta busca autorizar, de forma temporal, la importación directa de diésel por parte de estaciones de servicio, con el objetivo de enfrentar la escasez y garantizar el abastecimiento en el mercado nacional.
La posición de los cívicos
A su turno, el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Stello Cochamanidis, criticó duramente al Gobierno por la demora en la promulgación de la ley que autoriza la libre importación de combustibles, aprobada por la Asamblea Legislativa hace ya varios días.
“Desde la aprobación hasta hoy ya pasaron tres o cuatro días. El presidente (Luis) Arce está perdiendo el tiempo, como lo hizo (David) Choquehuanca hace dos semanas, con el único interés de perjudicar a los bolivianos”, declaró Cochamanidis. Añadió que cada día sin combustible encarece la canasta familiar y limita la posibilidad de trabajar y producir, sobre todo en el área rural.