Lucas Alves dos Santos, un brasileño de 25 años que recientemente inició la carrera de Medicina en Bolivia, denunció que fue injustamente vinculado con crímenes, tras ser víctima de un robo de identidad. Su fotografía y datos personales fueron difundidos en redes sociales y en medios bolivianos como si él fuera el responsable de la balacera registrada en la avenida Busch y tercer anillo, donde resultó herido un policía. El extranjero asegura que injustamente lo han convertido en blanco de persecución y amenazas.
“Mi sueño (de convertirse en médico) se convirtió en una pesadilla. Me trataron como un delincuente sin serlo, mi cara estaba estampada en todo el país y yo ni siquiera sabía qué pasaba”, declaró con angustia.
Lucas relató que en junio del presente año viajó a Brasil para visitar a su familia durante las vacaciones académicas. Fue entonces cuando amigos y conocidos lo alertaron de que estaba siendo involucrado en un crimen ocurrido en Bolivia. Según su testimonio, un delincuente robó su identidad y utilizó sus documentos personales para delinquir y desviar las investigaciones hacia su nombre. El delito de suplantación de identidad pone en riesgo no solo la seguridad jurídica, sino también la integridad personal de la víctima. Es urgente establecer protocolos más rigurosos para evitar que inocentes enfrenten procesos judiciales y daños públicos que pueden arruinarles la vida. El joven brasileño seguirá luchando por su sueño, un sueño que nunca debió convertirse en pesadilla por culpa de un error y la maldad de otros.
“Estoy con miedo, sufriendo presión psicológica. Los medios publicaron mi imagen, mi dirección, y ahora me buscan como si fuera culpable. Quiero que se retracten”, exigió. El joven asegura contar con pruebas de que en las fechas de los hechos se encontraba en Brasil, además de testigos y documentos que demuestran su inocencia. Afirmó que su reputación y seguridad están en riesgo por la divulgación de información personal sin verificación previa.
Lucas pidió al Ministerio Público y a las autoridades bolivianas aclarar el caso y capturar al verdadero responsable, además de exigir a los medios que difundieron su identidad sin comprobarla una rectificación inmediata. “Soy un hombre de familia, siempre trabajé y nunca hice mal a nadie. Solo quiero recuperar mi vida, mi paz, mi tranquilidad y mi derecho a estudiar para cumplir mis sueños”, finalizó.
La situación de Lucas Alves dos Santos es inaceptable, vive con miedo y angustia, viendo cómo su esfuerzo y reputación como joven trabajador se ven ensombrecidos por una acusación injusta.