¿Hubo fraude o hubo golpe? Jerjes Justiniano Atalá, exministro de la Presidencia del Gobierno transitorio de Jeanine Áñez, no vacila al señalar que no hubo golpe de Estado en el país, sino que se presentaron una serie de sucesos que desencadenaron, producto de la incapacidad para gobernar de Evo Morales, en su propia renuncia. La renuncia de Evo Morales fue voluntaria, remarca.
En una entrevista con el programa Influyentes de EL DEBER Radio, la ex autoridad y también abogado sostuvo que Evo Morales, en sus 14 años de gestión, nunca había vivido un conflicto social de esa magnitud y lo que pasó fue que él no tuvo la capacidad administrativa, política ni conciliatoria, porque no tiene ánimo conciliatorio, para resolver los problemas del país. - Según su criterio, ¿qué sucedió durante los 21 días de paro cívico? El ánimo es de conflicto, pero nunca se encontró con un conflicto (protagonizado) por la gran mayoría de los bolivianos. No olvidemos que Evo Morales pidió la renuncia de Gonzalo Sánchez de Lozada en 2003. Es decir, ¿Se cometió sedición por pedir la renuncia de un presidente? Entre el 21 de octubre y el 10 de noviembre, hubo una serie de manifestaciones en su contra. ¿Es delito realizar manifestaciones? El conflicto fue paulatino. El 20 de octubre en la noche, extrañamente se paraliza el TREP; al otro día se reinicia y extraña y curiosamente se cambió la tendencia. A raíz de eso, vino una protesta de la gente que, en un primer momento pedía segunda vuelta, porque según la primera tendencia debería haber una segunda vuelta. A los 3 días, el órgano electoral publica los resultados finales. Entonces, la gente en las calles dice que hubo fraude y entonces pide que se anulen las elecciones. El 30 de octubre hubo un enfrentamiento en el que mueren dos personas: el señor Salvatierra y el señor Terrazas. Ante esa situación, el pueblo en las calles le dice a Evo Morales que él había jurado que, si había un solo muerto, él renunciaría. Por eso, el pueblo, a los pies del Cristo, le pide que cumpla su palabra y renuncie. Eso no es buscar deponer a un funcionario, sino buscar que el funcionario sea honesto, que tenga palabra y cumpla. Finalmente, Evo Morales renuncia, pero no hay una alteración del orden constitucional, no se cierra el Congreso ni el Poder Judicial ni el Electoral; es más, ni siquiera se cierra el órgano Ejecutivo, porque los funcionarios de la gestión de Evo Morales continúan trabajando. No hubo alteración del orden constitucional, sino una sucesión constitucional reconocida por el propio Luis Arce en plena campaña electoral cuando una periodista le preguntó. Si hubo golpe de Estado, por qué se le sigue a Jeanine Áñez cuatro procesos con caso de Corte; entonces ella fue presidenta constitucional, porque yo no recuerdo que a García Meza se le hubiera seguido juicios con caso de Corte. Al reconocerle caso de Corte, se está reconociendo su constitucionalidad.