El consumo de noticias ya no es el mismo. Lo que antes se leía en el periódico por la mañana o se veía en un noticiero nocturno hoy se desliza en la pantalla de un celular, en formato vertical, fragmentado y a demanda del público. EL DEBER habló con Guillermo Nanni, analista del ecosistema mediático digital y director de comunicación institucional de la Universidad Austral, quien definió al momento que viven los medios como una "transición estructural”.
En analista indicó que aún conviven los formatos tradicionales con los digitales, pero bajo una tensión creciente. Desde el lado de los medios, el modelo tradicional de ingresos está siendo cuestionado, las audiencias están fragmentadas y la distribución depende cada vez más de plataformas tecnológicas.
A esto se suma un nuevo actor: la inteligencia artificial en la creación de contenidos.
Del otro lado, las audiencias también cambiaron. "Las audiencias se han liberado de un consumo tradicional, programado y lineal (...) Todo se ha trasladado al móvil, el consumo es fragmentado por partes, es mucho más breve, es selectivo y doblemente selectivo”, explicó Nanni.
Añadió que, ahora, la primera selección la hace el algoritmo; la segunda, el usuario, que decide en segundos si continúa viendo un contenido o lo descarta.
Medios tradicionales vs medios nativos digitales
El nuevo escenario de los medios tiene luces y sombras, según Nanni. Si bien ahora la audiencia quiere inmediatez y facilidad de acceso a la información, la desinformación es un riesgo. Pero esto hace que la audiencia también escoja a los medios "prestigosos" o en los cuales confía.
En este marco, el experto manifestó que los medios con trayectoria adquieren un nuevo rol: el de validadores. Frente a un dato visto en redes sociales, el usuario busca confirmación en una marca en la que confía. La credibilidad, entonces, se convierte en el valor principal.
"A lo mejor, si se compara (un medio tradicional) con un nativo digital en cantidad de views y en otras métricas, está a veces por debajo porque no es su fuerte históricamente, trabaja en otras plataformas tradicionales y tiene un periodo de adaptación; pero sí conserva esa credibilidad que tiene, esa credibilidad de marca frente a los nativos digitales, que son más desconocidos desde ese punto de vista", indicó.
El streaming, además, está teniendo mayor espacio dentro del día a día de las audiencias. Nanni cita el caso de Estados Unidos, donde, según mediciones oficiales, el streaming ya superó a la televisión lineal en tiempo de consumo en Smart TV. Plataformas como YouTube representan más del 12% del consumo total, mientras que el streaming en conjunto supera el 50%. Según el análisis de estos resultados: los formatos migran y se transforman.
Adaptación y métricas
Para Nanni, el contenido debe ser producido y pensado específicamente para cada formato, la información no debe ser simplemente trasladada de una plataforma a otra. Además de la adaptación, los datos deben mantener su veracidad, contextualización y deben ser fragmentados para el formato.
"Uno lo que quiere buscar en medios es básicamente: entretenerse o estar informado. En el caso de la información, en medios como EL DEBER y otros, uno con la nueva lógica de consumo lo que busca es información breve en formatos adaptados (...) Es un trabajo de producción y edición que los medios tienen que hacer actualmente. Ya no sirve más replicar lo que se hace en la plataforma tradicional", ilustró.
En este nuevo ecosistema, las métricas ocupan un lugar central. Visualizaciones, engagement y, sobre todo, retención de audiencia permiten evaluar si un contenido realmente conecta.
Nanni pone el acento en el “rendimiento”: la relación entre visualizaciones y cantidad de contenidos publicados. No se trata solo de producir mucho, sino de lograr impacto con eficiencia. El experto remarcó que en plataformas como YouTube, los ingresos pueden llegar de publicidad, membresías o acuerdos directos con auspiciantes.
La coherencia editorial es importante
"Para un medio informativo es mucho más importante la coherencia editorial porque está manteniendo como un pacto de lectura, un pacto con la audiencia, donde la audiencia reconoce que ese medio es así. Puede no coincidir, pero lo importante es que sepa quién es y qué editorial tiene", explicó Nanni.
Explicó que el valor informativo más importante de un medio es su credibilidad y que la búsqueda de la verdad genera confianza con sus consumidores. En cambio, la búsqueda de impacto rápido sin coherencia hace que la confianza de la audiencia de los medios dismininuya.
¿Se puede usar inteligencia artificial?
Sobre el uso de inteligencia artificial, el experto advirtió sobre su uso, ya que, al ser mal aplicada puede dañar la confianza de la audiencia. Sin embargo, destacó que la transparencia y el equilibrio hacen la diferencia.
"El medio, para no perder credibilidad, tiene que decir esto está elaborado con inteligencia artificial. Después, por más que uno avise que está elaborado con inteligencia artificial, si el contenido hecho en inteligencia artificial empieza a superar el contenido hecho por humano, entonces, claramente también en este momento y posiblemente en el futuro también, pierda credibilidad. Uno está buscando básicamente es poder conversar con el otro medio, de ser humano a ser humano", indicó.
Pese a que la tendencia es el uso de esta herramienta, Nanni recomendó avisar cuando ésta sea utilizada. Lamentó que si se descuida la parte humana del medio, este corre el peligro de dejar su identidad informativa y convertirse en un generador de entretenimiento.