Cinco personas aprehendidas por su presunta participación en la emboscada que cobró la vida de tres policías en Llallagua permanecen en celdas policiales y se alistan para enfrentar su audiencia de medidas cautelares, confirmó este miércoles el fiscal departamental de Potosí, Gonzalo Aparicio.
Aunque inicialmente se preveía su traslado a la ciudad de La Paz para ser presentadas ante el Ministerio de Gobierno, la operación fue cancelada por razones de seguridad. “Tenemos entendido que están esperando su audiencia de medidas cautelares allá en Llallagua”, informó Aparicio en contacto con medios.
La comisión de fiscales solicitó que los detenidos sean enviados a una cárcel fuera del departamento de Potosí, anticipando riesgos en su permanencia en el mismo municipio donde ocurrieron los hechos violentos.
Durante los allanamientos realizados el martes por la tarde, los efectivos de la Policía Boliviana encontraron proyectiles de armas de fuego, municiones y otros elementos que vinculan directamente a los sospechosos con la emboscada registrada durante los operativos de desbloqueo en el norte potosino.
“Uno de los imputados fue visto en el lugar de los hechos portando un arma de fuego”, detalló el fiscal, quien confirmó que entre las pruebas recolectadas también hay imágenes de vigilancia captadas por pobladores y peritajes balísticos.
El viceministro de Régimen Interior y Policía, Jhonny Aguilera, confirmó que entre los aprehendidos se encuentra uno de los francotiradores responsables de disparar contra los uniformados. “Tenemos elementos de carácter testimonial y pericial que sitúan a esta persona en el punto de disparo. Se ha determinado la posición del tirador con precisión”, aseguró.
Aguilera también reveló que las imágenes recuperadas, junto con los testimonios, fueron clave para ubicar y capturar a los implicados.
Policías asesinadosEl hecho que desencadenó este operativo ocurrió durante las manifestaciones que exigían la habilitación de Evo Morales como candidato presidencial. Una patrulla policial fue emboscada durante tareas de desbloqueo en el municipio de Llallagua. En el ataque perdieron la vida los subtenientes Carlos Enrique Apata Tola y Brayan Jorge Barrozo Rodríguez, además del sargento segundo Jesús Alberto Mamani Morales.
Estas muertes provocaron indignación nacional y una movilización inmediata de unidades especiales de la Policía, que en coordinación con el Ministerio Público ejecutaron allanamientos y acciones de inteligencia para capturar a los responsables.
Aguilera indicó que la investigación continúa y no se descarta que haya más personas implicadas, tanto autores materiales como intelectuales. Se sospecha que algunos cabecillas huyeron hacia el trópico de Cochabamba, donde ahora son intensamente buscados.