Después de los incidentes ocurridos este sábado cuando funcionarios de Migración impidieron el ingreso de una pareja de refugiados ucranianos, el Gobierno boliviano decidió rectificar su posición y envió a la cónsul acreditada en Buenos Aires, María Oporto, Argentina a pedir disculpas a los dos ciudadanos extranjeros y ofrecerles la posibilidad de retornar a Bolivia con todos los gastos pagados.
Se conoce que la pareja salió vía aérea desde Alemania, tras cruzar la frontera Ucrania-Polonia. Estuvo retenida durante 15 horas en el aeropuerto internacional Viru Viru de la capital cruceña, porque según Migración no contaban con la documentación que permita su ingreso a Bolivia. Al final, las autoridades decidieron que sean regresados a Buenos Aires, ciudad de la que habían despegado como último tramo antes de llegar a Santa Cruz de la Sierra.
“A título personal y en representación de esta Dirección deseo expresar mis más sinceras disculpas por el mal accionar de funcionarios que tomaron la determinación, sin justificación alguna, de prohibir su ingreso a nuestro país. Asimismo, debo comunicarles que este despacho ya ha iniciado todas las acciones administrativas correspondientes para sancionar a estos malos servidores públicos”, señala la carta que envió la directora de Migración, Katherine Calderón, que fue entregada a Oksana y Mychailo Karpenko en esa ciudad.
De ese modo el vuelo 709 de Boliviana de Aviación (BoA) trasladará nuevamente a la pareja de ucranianos que pasaron un vía crucis antes de ser trasladados de nuevo a Argentina, pues en Bolivia impidieron su ingreso. Ludmila Kundenko, ciudadana ucraniana que vive hace más de 30 años en Bolivia, había gestionado el ingreso de sus compatriotas y lamentó que fueran tratados como delincuentes. Su arribo está previsto para las 17:00.
Unas 15 horas retenidos en el aeropuerto de Viru Viru, con amigos que trataban de explicar las razones del arribo, la incomprensión de los funcionarios y la tozudez de los mismos, la nula acción de la dirección regional de Migración-Santa Cruz fueron algunas de las trabas que soportaron Oksana y Mychailo Karpenko.
Las gestiones que realizaron a su turno, los cónsules ucranianos acreditados en Argentina y Brasil, además del cónsul honorario en Bolivia fueron infructuosos porque los funcionarios no entendieron las explicaciones, según Kundenko. Este sábado, tras la ola de reclamos que surgieron sobre la situación, las autoridades nacionales decidieron despedir a cuatro funcionarios de Migración, incluido el director regional, por esos hechos.
Según la directora nacional de Migración, Oksana y Mychailo Karpenko decidirán el tiempo que desean quedarse en el país y en función de esa determinación se les asignará la visa que les corresponde. Está previsto que esta autoridad viaje a Santa Cruz este domingo para recibir personalmente a los dos ciudadanos ucranianos que huyen de su país por la invasión rusa a su país.