El nuevo comandante general de la Policía, Mirko Sokol, ordenó el cierre de las Divisiones de Comisaría de Tránsito en todo el país y emitió un instructivo prohibiendo los cobros extorsivos.
La instrucción sobre el cierre de las comisarías está dirigida a la Dirección Nacional de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial y fue asumida un día después del cambio del Alto Mando de la institución.
Una fuente policial confirmó a EL DEBER que, tras la medida, replegaron al personal de las comisarías a la Dirección de Tránsito. “Se instruye el cierre total y ordenado de las Divisiones de Comisaría de Tránsito a nivel nacional”, dice parte del memorándum firmado por Sokol.
En el documento “se instruye que todas las actividades operativas y administrativas deberán finalizar en el día (sábado) y que se deberá elaborar un inventario detallado del mobiliario, equipos, armamento, vehículos y demás bienes asignados”.
Asimismo, emitió otro memorándum para cortar la corrupción a través de la extorsión que constantemente se denuncia.
“Queda terminantemente prohibido solicitar, exigir, aceptar o insinuar la entrega de dinero, dádivas económicas, beneficios o cualquier tipo de favor, ya sea a la ciudadanía en general, sin excepción, o a servidores públicos policiales o miembros de la institución, independiente del grado o función”, dice el documento.
Cualquier incumplimiento será considerado falta grave y dará lugar al inicio de las acciones administrativas, disciplinarias o penales que correspondan.
El viernes, durante su posesión, el nuevo comandante prometió luchar contra la corrupción y llamó a sus efectivos a no realizar ningún cobro. “A partir de ahora, la orden que les da su comandante general es que queda totalmente prohibido cobrar un solo centavo a ningún ciudadano boliviano, por ningún motivo”, dijo.
También anunció medidas para transformar la institución. “Son siete proyectos de ley que van a generar una transformación en la institución policial, que van relacionados principalmente a la calificación de los servidores públicos policiales. Necesitamos una normativa que también respalde el uso de la fuerza de la Policía porque es una de las falencias constitucionales y la requerimos para que la sociedad se sienta segura”, dijo la autoridad policial.
Sobre las órdenes de aprehensión pendientes, afirmó que se dará cumplimiento estricto de todos los mandamientos emitidos por instancias judiciales, “sin privilegios para nadie”.
Por su lado, el presidente Rodrigo Paz pidió luchar contra la corrupción y reiteró el pedido de “recuperar la soberanía” en zonas a las que el Estado no logra ingresar, un objetivo que contará con el apoyo operativo y político del Gobierno.
Según el informe de World Justice Project (WJP), de junio de este año, la justicia y la Policía son las entidades con peor calificación. Policías participando en organizaciones criminales, cobros por destinos, robo de vehículos a cargo de jefes policiales, son algunas de las denuncias públicas que saltaron en este tiempo. Sokol dijo que está dispuesto a cambiar esa figura.
Reforma
La historiadora y periodista Lupe Cajías, quien dirigió la Oficina de Transparencia y Lucha contra la Corrupción de la Vicepresidencia durante el gobierno de Carlos Mesa, advirtió que enfrentar la corrupción dentro de la Policía requiere algo más que buenas intenciones y discursos: “necesita una reforma profunda que hoy parece mucho más difícil”.