Mediante un instructivo firmado por el nuevo comandante general de la Policía Boliviana, Mirko Sokol, se ordenó este sábado “el cierre total y ordenado de las Divisiones de Comisaría de Tránsito, a nivel nacional” conforme a determinados lineamientos.
El instructivo, inicialmente, empezó a circular en redes sociales y en algunos medios nacionales. Luego, una fuente policial confirmó a El Deber la información.
“Sí, es cierto, ya replegaron a todo el personal de comisarías, pero a la Dirección de Tránsito del centro”, señaló.
En el documento también se instruye que “todas las actividades operativas y administrativas deberán finalizar en el día” y que “se deberá elaborar un inventario detallado de mobiliario, equipos, armamento, vehículos y demás bienes asignados, el cual será entregado a la unidad administrativa si correspondiera”.
El personal policial y administrativo deberá presentarse ante el departamento de recursos humanos de la dirección departamental de Tránsito, Transporte y Seguridad Vial de su jurisdicción para recibir instrucciones de sus nuevas funciones.
Toda documentación y archivos físicos o digitales deberán ser remitidos a la Oficina de Archivo Central o a la dependencia que corresponda garantizando su adecuada conservación.
Cada jefatura de comisaría deberá remitir un informe final de cierre con copia de inventarios, actas de entrega y cualquier incidencia presentada dentro de las 24 horas posteriores al cierre efectivo.
“Las presentes instrucciones son de cumplimiento obligatorio e inmediato, debiendo tomar las medidas necesarias para asegurar un proceso ordenado, transparente y conforme a la normativa legal vigente”, se advierte en el documento.