La Policía Nacional se enfrentó, al finalizar la tarde, con campesinos cochabambinos en los sectores de Sipe Sipe y Viluyo para desbloquear la carretera. En el primero, los bloqueadores retomaron el control del puente Pankuruma y en Viluyo los campesinos huyeron hacia los cerros.
En horas de la mañana, la Policía llegó hasta Sipe Sipe y procedió al desbloqueo de la carretera con maquinaria pesada. Los bloqueadores se hicieron a un lado y permanecieron ‘en vigilia’ durante todo el día, esperando que la Policía se retire del lugar.
Durante todo el día las flotas, camiones y vehículos que estaban desde la madrugada lograron pasar. Gracias a la intervención policial se restableció el paso. Sin embargo, a las 17:00 se reportaron los primeros enfrentamientos entre los movilizados que pretendían volver al bloqueo y los policías que empezaron a reprimirlos.
Explotó la violencia y la policía intentó detener la marea humana que se abalanzaba sobre ellos. Pese a la gran cantidad de gases que lanzaron no pudieron retomar el control y los campesinos volvieron a bloquear.
Hasta horas de la noche, el enfrentamiento continúa entre policías y movilizados y la carretera que vincula Cochabamba con los departamentos de Oruro y La Paz quedó cerrada, lo que obligó a suspender nuevamente las salidas de las flotas.
Se conoció que hay detenidos en Sipe Sipe, mientras la policía ya envió refuerzos para recuperar el control del puente Pankuruma, que se volvió en el punto neurálgico del enfrentamiento entre policías y campesinos.
Mientras en Viluyo, a unos 25 kilómetros de Cochabamba, la Policía arremetió contra otro grupo de bloqueadores que habían arrojado rocas desde los cerros. Las piedras afectaron, incluso, a flotas interdepartamentales que pretendían pasar.
En horas de la mañana, cinco policías fueron heridos precisamente por cachorros de dinamita. Los uniformados heridos habían sido trasladados a un hospital cercano. Fue en ese sector que los uniformados subieron hasta los cerros para gasificar a los campesinos y abrir las rutas.