Las aulas se abren este lunes para recibir a los estudiantes en el inicio de un nuevo año escolar y en la agenda de las autoridades se instala el desafío de mejorar la calidad de la educación para acortar las brechas de aprendizaje que persisten desde hace décadas. Los desfases en el aprendizaje se reflejan especialmente en áreas básicas, como matemáticas y lenguaje.
Ante este escenario, el Gobierno nacional ha puesto en agenda la necesidad de un cambio en el modelo educativo, que incluye la revisión de la Ley de Educación Avelino Siñani–Elizardo Pérez, vigente desde 2010.
La reforma educativa se perfila como una prioridad para 2026. Sin embargo, las autoridades reconocen que se trata de un proceso complejo que requiere un amplio consenso entre los distintos actores del sistema educativo. En lo inmediato, se impulsan cambios establecidos en la Resolución 001/2026, como garantizar los 200 días de clases, liberar a los maestros de la carga administrativa y aplicar pruebas de medición de la calidad educativa.
La urgencia de estas medidas se sustenta en los bajos niveles de aprendizaje de los estudiantes. Especialistas y autoridades coinciden en que la actual ley priorizó un enfoque ideológico, relegando el aprendizaje y la calidad educativa a un segundo plano.
Esta situación queda reflejada en estudios recientes, como el promovido por la Campaña Boliviana por el Derecho a la Educación (CBDE).
La investigación, difundida en diciembre de 2025, revela que la mayoría de los estudiantes de primaria no alcanza los niveles mínimos de competencia en materias básicas: siete de cada diez niños de tercer grado y ocho de cada diez de sexto no comprenden adecuadamente lo que leen.
Las cifras también muestran problemas de permanencia en el sistema educativo. Solo el 92% de los niños logra concluir la primaria, porcentaje que desciende al 87% en el nivel secundario.
Estos resultados coinciden con las evaluaciones internacionales realizadas en años anteriores, como el Tercer Estudio Regional Comparativo y Explicativo (Terce), que evidenció que siete de cada diez estudiantes de tercer grado se ubicaban por debajo del promedio regional en comprensión lectora, y ocho de cada diez presentaban dificultades en matemáticas.
Víctor Hugo Villarreal, director de Gestión del Conocimiento de CBDE, manifiesta que lo preocupante es que los estudiantes llegan a la educación superior con grandes falencias.
La ministra de Educación, Beatriz García, señaló que, precisamente, uno de los grandes desafíos que se plantean para gestión es comenzar a trabajar para mejorar la calidad educativa, con cambios inmediatos y otros más profundos y paulatinos, como la ley educativa.
“El énfasis será en lenguaje —que contempla lectura y escritura— y matemáticas, competencias que deben complementarse en todas las materias”, indicó al precisar que se fortalecerán las habilidades básicas de los estudiantes, principalmente lectura, escritura y matemáticas.
Informó que algunas medidas están contempladas en la Resolución Ministerial 001/2026, que establece nuevas reglas para la nueva gestión. Uno de los ejes centrales es asegurar el cumplimiento de los 200 días de clases.
Recordó que en los últimos años los estudiantes apenas alcanzaron, en promedio, 170 días de clases. Esto debido a la excesiva carga de actividades extracurriculares que no aportaban directamente al aprendizaje. “Vamos a priorizar la enseñanza en aula”, afirmó.
Otro de los cambios apunta a liberar a maestros y directores de la carga administrativa y operativa. García explicó que, hasta el año pasado, los docentes destinaban cerca del 60% de su tiempo a tareas ajenas al aula, lo que afectaba directamente el proceso educativo.
Además, anunció que se implementarán las pruebas de medición de la calidad educativa. Estas evaluaciones se realizarán en coordinación con el Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación, dependiente de la Unesco, lo que permitirá comparar el desempeño de los estudiantes bolivianos con el de otros países de la región.
“En el pasado hubo algunas pruebas, en 2017 y 2023, pero esa información no se hacía pública ni se utilizaba para la toma de decisiones. A partir de ahora, las evaluaciones se realizarán todos los años”, explicó García.
Además, el Gobierno prevé avanzar en cambios más profundos, como la revisión de la malla curricular. Este proceso comenzará a partir de mediados de febrero y se extenderá durante toda la gestión, con un trabajo consensuado y responsable que evaluará cada subsistema: primaria, secundaria, educación alternativa y especial, y educación superior.
El nuevo currículo, adelantó la ministra, deberá responder a las exigencias del mercado laboral.
El Ministerio de Educación, además, tiene en agenda la revisión de la Ley Educativa Avelino Siñani, con miras a presentar una nueva propuesta ante la Asamblea Legislativa.
Formación docente
El pedagogo Alberto Santelices coincidió en la necesidad de un cambio estructural en el modelo educativo, que pase por la elaboración de una nueva ley de educación en que se tome en cuenta qué tipo de sociedad se quiere construir a futuro.
“El punto de partida debe ser preguntarnos qué sociedad queremos, y a partir de ello diseñar una nueva ley”, afirmó Santelices, quien señaló que de esta normativa debe desprenderse un nuevo currículo educativo que responda a las necesidades reales de la sociedad.
“La educación tiene que servir a la sociedad; si bien es una práctica centrada en el individuo, su fin supremo es el bien colectivo”, sostuvo.
En relación con la calidad educativa, el pedagogo señaló que los docentes tienen una responsabilidad clave en el desarrollo de la lectura comprensiva y el manejo adecuado de la abstracción cuantitativa. Sin embargo, advirtió que el control de la eficacia del proceso educativo debe recaer en las autoridades, a través de la observación y el seguimiento permanente.
Para reducir las brechas de aprendizaje, Santelices dice que desde la didáctica existe un concepto clave: la transferencia. “Si el docente no enseña al estudiante, seguiremos zapateando en el mismo lugar”, afirmó.
Agrega que es fundamental apostar en la formación y actualización docente.
OTROS CAMBIOS
Uso de celular. Otra de las medidas implementadas en esta gestión es la prohibición del uso de teléfonos celulares durante las clases, tanto para estudiantes como para maestros. El artículo 45 de la Resolución 001/2026 fija esta restricción y promueve el uso de computadoras y otros recursos tecnológicos con fines educativos.
Actos de graduación. La norma establece la prohibición de actos de graduación en los niveles de inicial y primaria, por lo que ahora solo están permitidos los actos de bachillerato.
Textos y actividades. Está prohibido imponer actividades “extracurriculares” por parte de las direcciones departamentales y distritales. Por razones de cambio en los lineamientos curriculares, este año no se publicarán nuevos textos en la presente gestión educativa. Los maestros podrán sugerir material educativo para el desarrollo curricular sin que provoque gastos excesivos para los padres.