Ayer, Kamala Harris hizo historia al convertirse en la primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos y su esposo, Doug Emhoff, también estrenó un título en la Casa Blanca, el primer segundo caballero de su nación.
Tras la investidura de ambos, la historia de amor de Harris y Emhoff saltó a los medios de comunicación. Él, con un fracaso amoroso, y ella, una mujer madura sin mucha experiencia en noviazgos, llegaron al altar cuando ambos tenían 48 años.
La historia de amor
Kamala Harris y Doug Emhoff se conocieron en 2013, en una cita a ciegas. Una amiga en común hizo de Cupido, creyó que podían ser una buena pareja y ayudó a que intercambien teléfonos.
Sus pronósticos fueron certeros. La misma Kamala le contó a los medios estadounidenses que Doug dio el primer paso, primero con un mensaje de texto y luego con uno de voz.
Grabé un mensaje de voz ridículo que ella guardó y me hace escuchar en cada aniversario. Pensé que ya volvería a tener noticias de ella, dijo Emhoff a la cadena de noticias CBS.
Harris, que lo acompañaba, compartió que su esposo fue adorable, aunque reveló que antes de aceptar su invitación a salir, buscó su nombre en Google.
Así, decidieron reunise y ambos coinciden que fue amor a primera vista. Los dos tenían 48 años; celebran su aniversario natal con una semana de diferencia.
Según el diario El Espectador, en ese entonces, Doug se acababa de divorciar tras 16 años de matrimonio y tenía dos hijos de 25 y 19 años, y a Kamala solo se le conocían dos noviazgos.
Sabiendo que Harris era fiscal general de California, después de la primera cita, Emhoff le envió un correo electrónico con sus horarios y días libres para el resto del año y le propuso: Me gustas de verdad y me gustaría intentarlo. Lo demás es historia. Habían encontrado a su alma gemela, ambos eran abogados, él dedicado al área del entretenimiento, pero igual de dedicados y exitosos. Un año fue suficiente para que decidan caminar al altar, en una ceremonia oficiada por la hermana de Harris, Maya. En el momento en que conocí a Kamala supe que estaba enamorado. No solo por quién es ella, la mujer cálida, divertida y compasiva que fundamenta a nuestra familia, sino también por la profunda determinación con la que lucha por las causas en las que cree, declaró el segundo caballero a la revista GQ. Amo a mi esposo. Es gracioso, es amable, es paciente, ama la forma en la que cocino. Es una persona realmente genial, expresó ella en otra entrevista. No tuvieron hijos en común, pero con Cole y Ella, los hijos de Doug han formado una sólida familia.