Hace varios años, Jorge Mamani y su padre, Segundo, decidieron dejar su Cochabamba natal y buscar en el exterior mejores días para su familia.
Eligieron la ciudad argentina de Jujuy para trabajar y mejorar sus condiciones de vida. Con el paso del tiempo se casó y formó en ese país su familia.
Uno de sus hijos es Rodrigo Mamani, padre de Máximo Mamani, el joven futbolista de 20 años que aceptó la propuesta del cuerpo técnico de la Selección nacional para adquirir la ciudadanía boliviana y ser una posibilidad en la Verde, que en marzo buscará un boleto para el Mundial 2026.
“Mi papá y mi abuelo han nacido en Bolivia y en sus tiempos cruzaron la frontera y llegaron a Jujuy. Luego llegó la herencia del apellido Mamani”, contó a Diez de El Deber, Rodrigo Mamani.
Él y Máximo nacieron en Argentina y nunca antes estuvieron en Bolivia. Su primera vez es para completar ambos los trámites de naturalización.
Este miércoles viajarán a Cochabamba, la tierra de Jorge Mamani para acreditar la descendencia y completar luego el trámite.
“Sí, vamos a estar ahí, estamos haciendo los trámites”, dijo emocionado Rodrigo, quien también será boliviano por naturalización.
Contó que Máximo era futbolero desde pequeño “al despertarse ya tenía la pelota en el pie, volvíamos de la escuela y jugábamos a la pelota. Le apasiona el fútbol”, destacó.
Como toda persona nacida en Argentina es también futbolero y contó que jugó a la pelota con Sebastián Battaglia, famoso exfutbolista de Boca Juniors.
“Ahora estamos con esta perspectiva y como padre espero que mi hijo sea feliz. Es el sueño del padre y del hijo, lo acompaño a todos lados”.
De Bolivia conocían solo historias contadas por Jorge y Segundo Mamani. Son recuerdos vagos que tienen.
Sí, hay fotografías que Rodrigo Mamani prometió publicarlas cuando se complete el trámite de naturalización de su hijo.
“Cuando esté el gol hecho, lo vamos a gritar”, concluyó.