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YPFB en números rojos tras el boom del gas: caen su liquidez y utilidades

Domingo, 13 de abril de 2025 a las 00:06


Entre 2014 y 2023, los recursos en efectivo de la petrolera cayeron un 72,7%, y sus utilidades fueron negativas en varias gestiones. La empresa dice que, con su nuevo plan de exploración, busca recuperar la solidez financiera.

Las cifras son contundentes. Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) se encuentra en una situación financiera delicada. Los Estados Financieros de las gestiones 2014 y 2023, a los que accedió EL DEBER revelan una realidad que va más allá de lo contable: la estatal petrolera ha perdido capacidad operativa inmediata y rentabilidad.

Expertos advierten, que esto es un síntoma de agotamiento del actual modelo económico basado en las exportaciones de gas, que durante casi dos décadas fue el principal sostén del llamado proceso de cambio.

Para este reporte se revisó los Estados Financieros de YPFB entre2014 y 2023; gestiones claves para entender el manejo de los recursos de la petrolera.

Liquidez se desploma

En 2014, YPFB gozaba de una posición financiera envidiable: más de Bs 15.300 millones en caja y bancos, casi el 15% de todo su activo, de hecho, durante esta gestión se registró los mayores ingresos por las exportaciones de gas natural. Pero en 2023, ese monto cayó a apenas Bs 4.185 millones, es decir, una contracción del 72,7%, lo que representa un ajuste drástico en la disponibilidad inmediata de fondos.

No es un dato menor. En una empresa de esta magnitud, la liquidez es el corazón de las operaciones diarias: desde pagar a contratistas hasta asegurar el suministro de combustibles. La caída pone en evidencia que YPFB ya no tiene el colchón financiero que tuvo en la bonanza gasífera.

La estatal explicó a EL DEBER que la caída en la liquidez se debe a tres factores: la disminución de ventas externas por menor producción, los precios regulados del mercado interno y el impacto de las subvenciones estatales, que, aunque reponen fondos, llegan con desfase.

La subvención otorgada por el TGN al GLP, Diésel importado, insumos y aditivos y recientemente crudo importado, se constituyen en una reposición del disponible”, dijo la estatal.

Esta pérdida de liquidez ocurre en un contexto en el que el pasivo corriente (deudas a corto plazo) se mantuvo prácticamente sin variación, lo que aumenta la presión financiera sobre la operación diaria de la empresa.

Utilidades en picada

Pero lo más preocupante no es la caja, sino el colapso en la generación de utilidades. De acuerdo a los documentos revisados por EL DEBER, en 2014, la empresa generó más de Bs 6.700 millones en ganancias netas. En 2023, obtuvo un resultado negativo de - Bs 418 millones. La diferencia representa una caída del -106.24 % lo que debería activar todas las alarmas.

Este comportamiento, según YPFB, responde principalmente a la estructura de precios internos —inferiores al costo de importación— y a la menor capacidad exportadora por la declinación de los volúmenes de producción nacional.

Yacimientos admitió que las operaciones de comercialización tienen una fuerte dependencia de las exportaciones para la determinación de un resultado positivo.

“Las ventas en el mercado interno generan pérdida debido a los precios internacionales altos y precios de venta regulados, pérdidas que son compensadas con la subvención del TGN”, explicó a este medio la petrolera.

En esa línea la estatal aseguró que los precios internacionales de los hidrocarburos, son beneficiosos a YPFB, en escenarios en los cuales, se tengan volúmenes altos de producción; sin embargo, desde la gestión 2014, los volúmenes estuvieron en declinación.

“Asimismo, los precios internacionales altos, afectan significativamente a YPFB, cuando se trata de importación de productos y más aún, cuando los volúmenes de importación se incrementaron significativamente, precisamente por la reducción en volúmenes de producción nacional”, agregó.

Es decir, la estatal YPFB ya no es la máquina de utilidades que ayudó a sostener al Tesoro General del Estado durante más de una década.

Inversiones

En contraste con la caída en ingresos y liquidez, la empresa estatal aumentó considerablemente su inversión en infraestructura. El activo fijo neto pasó de Bs 14.423 millones a Bs 19.979 millones, un crecimiento del 38,5%. Se trata de gasoductos, plantas, redes de distribución y más.

Desde YPFB admitieron que generó inversiones en la actividad de industrialización con la construcción y puesta en marcha de las plantas de separación de líquidos de Rio Grande (2013) y Gran Chaco (2016), planta de GNL (2016), planta de Amoniaco y Urea (2017), planta de biodiesel (2024) y otras plantas menores e infraestructura.

Patrimonio

Los datos muestran que el patrimonio neto de YPFB se mantuvo (Bs 58.894 millones en 2014 frente a Bs 57.956 millones en 2023). Aunque eso parece positivo, en términos reales es una pérdida: el valor de la empresa no ha crecido al ritmo del entorno económico.

Desde la estatal admitieron que “los aspectos más significativos que ejercen alteraciones en el patrimonio, son el incremento o deterioro de los resultados del periodo (utilidad neta), el efecto del registro del Valor Patrimonial Proporcional de las inversiones en filiales y subsidiarias”.

Se consultó a la estatal ¿si tiene previsto una reestructuración financiera para reequilibrar sus números, sin afectar inversiones? La respuesta de la compañía fue que sus inversiones están en acciones en las empresas filiales y subsidiarias, en las cuales tiene mayoría accionaria y le permite tener el control de la cadena de producción de hidrocarburos.

“Asimismo, se tiene inversiones en Bonos de YPFB Transporte y YPFB Refinación, que, a cada vencimiento, retornan al disponible como rendimiento y como recupero de capital”, explicó YPFB.

Además, Yacimientos indicó que cuenta con múltiples proyectos de exploración que le permitirán restaurar o incrementar reservas de hidrocarburos en Bolivia.

Análisis

Para el exministro de Hidrocarburos Álvaro Ríos, YPFB enfrenta una profunda crisis financiera y operativa provocada por años de mala gestión, politización y una creciente falta de transparencia.

“Lo que pasa es que YPFB no ha descubierto nuevas reservas. Desde 2015 la producción de gas, condensado y petróleo está cayendo, a pesar de los muchos anuncios oficiales”, señaló.

Según el exministro, la estatal ha fallado en cumplir con la responsabilidad que le fue asignada tras la nacionalización del sector: explorar, producir, industrializar, transportar y abastecer de hidrocarburos al país.

“YPFB debería estar en la gloria por las reservas y los ingresos que recibió. Hoy está golpeada, sin recursos suficientes para cumplir sus funciones básicas”, afirmó.

Ríos advirtió que la empresa ha sido transformada en un instrumento político, al servicio del poder. “YPFB es una empresa politizada, no está manejada con criterios técnicos ni corporativos como Ecopetrol en Colombia. Sigue lineamientos políticos, no empresariales”, dijo.

El exministro también cuestionó la sostenibilidad del actual modelo de subsidios, que obliga a la empresa a vender combustibles por debajo de los costos de importación. “Hacerla subsidiar bajo esas condiciones y con una gestión deficiente es inviable. Lo que tenemos hoy es una empresa debilitada, que ya no puede abastecer al país”, señaló.

Ante el desabastecimiento interno, el Gobierno permitió que el sector privado comience a importar combustibles, una medida que Ríos calificó como un parche temporal. “Estamos en una tregua. La situación no va a mejorar en 2025 ni en 2027 con los recursos que hoy tiene YPFB”, advirtió.

Raúl Velásquez, especialista en hidrocarburos, sostuvo que la estatal enfrenta problemas de gobernanza, exceso de burocracia y una falta de transparencia que deteriora su capacidad operativa y financiera.

“YPFB tiene todos los problemas posibles”, señaló. Entre los más críticos, mencionó el limitado acceso a divisas y la caída en ingresos por exportaciones debido a una baja sostenida en la producción de gas natural. A ello se suma una estructura organizacional desfasada, basada en la Ley de Hidrocarburos de 2005, que no se ha reformado a pesar de múltiples anuncios oficiales desde hace casi dos décadas.

Desde 2006, YPFB ha tenido 14 presidentes ejecutivos, todos interinos. “No se ha elegido a ninguno por terna como lo establece la ley”, subrayó Velásquez, quien también criticó el hecho de que la empresa se fiscalice a sí misma a través de una vicepresidencia dedicada a esa función.

Además, Velásquez alertó además sobre la pérdida progresiva de liquidez de la empresa, pese al aumento en el presupuesto institucional. “YPFB exporta menos y compra más combustible para abastecer el mercado interno, lo que crea un desbalance insostenible”, explicó.

La falta de transparencia financiera, el colapso de los procesos de fiscalización y la decadencia de la exploración petrolera han puesto a Yacimientos en una situación crítica, según denunció el exministro de Hidrocarburos Guillermo Torres.

Torres, alertó sobre una grave “decadencia técnica e institucional” dentro de la principal empresa del sector hidrocarburífero boliviano. “Todo son especulaciones porque nadie tiene la información. Solo los que están dentro saben lo que pasa, y lo poco que sale no se sabe si es verdadero”, afirmó, señalando una preocupante falta de control externo.

Consultado sobre la viabilidad financiera de la empresa, fue categórico: “La empresa tiene demasiada gente, muchas decisiones equivocadas, y todo está entrando en declinación”.

Plan de recuperación

Armin Dorgathen, presidente de YPFB

Frente a cuestionamientos sobre la estabilidad financiera de YPFB, el presidente ejecutivo de la empresa, Armin Dorgathen, aseguró que la situación económica actual está determinada por múltiples factores, muchos de ellos fuera del control directo de la compañía.

“La situación financiera de YPFB depende de muchas variables, algunas de las cuales no son definidas al interior de la empresa”, dijo al ser consultado por EL DEBER

El titular de la estatal petrolera remarcó que el contexto internacional ha forzado profundas reestructuraciones incluso en grandes compañías del sector con alta producción. “Estas empresas han podido ajustar sus precios o manejan márgenes ligados a la evolución del precio internacional”, explicó, en alusión a las limitaciones que enfrenta YPFB en el mercado interno, donde los precios están regulados por el Estado.

Dorgathen subrayó que la clave para recuperar la solidez financiera de YPFB reside actualmente en la exploración de nuevos reservorios. “La mejora de nuestros niveles financieros dependerá de los resultados de los proyectos de exploración”, afirmó.

En ese sentido, destacó que su gestión ha priorizado el plan de recuperación del Upstream (exploración), con la ejecución de múltiples proyectos a nivel nacional. “Esa variable ha sido atacada por esta Presidencia como una alternativa viable y estamos a la espera de nuevos descubrimientos”, puntualizó.

Pero los números no mienten: YPFB dejado atrás su época de alta rentabilidad y abundante liquidez, no aprovechó el boom del gas.

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