La crisis de abastecimiento de combustibles en Bolivia no da tregua. Mientras las filas en las estaciones de servicio se multiplican en todo el país, desde el sector del transporte interprovincial acusan al Gobierno de Luis Arce de “doble discurso”, incumplimiento de compromisos y corrupción estructural que impide una solución concreta a corto plazo.
Carlos Layme, secretario general de la Central Única del Transporte del Norte de La Paz, fue contundente en una entrevista: “Desde 2022 venimos reclamando soluciones reales. El Gobierno solo promete y no cumple. Mientras tanto, el transporte se asfixia”, en entrevista con Wara TV.
El dirigente, que representa a provincias como Camacho, Muñecas, Franz Tamayo y parte de los Yungas, denunció que, pese a reuniones con distintos ministerios, las soluciones no llegan. “Nos han reunido con el ministro de Hidrocarburos, de Obras Públicas, de Economía. Han prometido, han firmado compromisos. Nada se ha cumplido”, lamentó.
Layme explicó que el problema no solo se limita a la escasez de carburantes, sino a la inacción del Gobierno para ejecutar proyectos con financiamiento ya aprobado. “Tenemos carreteras aprobadas por ley y decreto supremo, con créditos ya garantizados, y no se licitan ni se ejecutan. ¿Dónde está la plata?”, cuestionó. Otro punto alarmante señalado por el dirigente es la complicidad de la Policía en el contrabando de combustible en las fronteras. “Hay trancas en todos lados, pero el contrabando pasa igual. ¿Cómo? Porque hay policías y militares metidos. Ya no se ocultan. Trabajan en equipo con los contrabandistas”, afirmó. Este contrabando, dice, se alimenta del actual sistema de subvención de carburantes, que a su juicio solo fomenta corrupción. “Un litro compramos y el Gobierno nos regala otro. Eso no es sostenible. Ya hemos analizado y creemos que se debe debatir, con todos los sectores, el levantamiento gradual de la subvención”, propuso. El dirigente lamentó que ningún candidato haya presentado propuestas concretas para el transporte interprovincial. “No hablan de cómo mejorar las carreteras, ni de repuestos, ni de acceso a créditos. Solo promesas vacías”, dijo. Ante la falta de respuesta, el sector transporte ha dado un ultimátum: 48 horas para que el Gobierno convoque a una reunión con soluciones. De no cumplirse, advierten con tomar medidas de presión. “Estamos listos para ir al bloqueo. No queremos dañar al país, pero si no hay respuesta, no nos dejan otra opción”, advirtió Layme. También pidió que se atienda la situación crítica de los transportistas endeudados con bancos. “Más del 90% de nosotros trabajamos con créditos. Si no hay diésel, no hay vueltas, no hay ingresos, no hay forma de pagar. Nos están asfixiando”, concluyó.
Un problema estructural
“Ni el Gobierno ni los candidatos tienen propuestas claras”
Layme también criticó al presidente Luis Arce por exigir a los candidatos presidenciales propuestas para resolver la crisis, cuando el propio Gobierno aún no ofrece una solución viable. “Al Gobierno le quedan tres meses. ¿No puede plantear una solución a corto plazo en ese tiempo?”, cuestionó.