Técnicos de YPFB Chaco y Petrobras fracasaron en su intento de convencer a pobladores de siete comunidades del Cantón de Chiquiacá que rechazan el proyecto exploratorio Domo Oso X-3 y otros dos pozos para la búsqueda de gas natural.
No solo en la reunión de ayer expresaron su resistencia, sino también firmaron un voto resolutivo con ese fin.
Nelly Coca, pobladora y miembro de la directiva de la Subcentral de Chiquiacá Sur, confirmó a EL DEBER que rechazan el proyecto exploratorio debido a que su intervención afectará a una zona de recarga hídrica que abastece de agua para consumo humano y riego agrícola a las comunidades que están dentro de la Reserva de Tariquía. Los técnicos de ambas empresas llegaron para convencernos que el proyecto no va afectar los acuíferos y el medio ambiente, pero nosotros que vivimos en el lugar sabemos que se va impactar con la perforación, dijo Coca. El alcalde de Entre Ríos, Teodoro Suruguay; el subgobernador Grober Torrejón y el concejal Rodrigo Altamirano también participaron en la reunión informativa de ambas empresas petroleras. Altamirano afirmó que tras este encuentro, se espera que YPFB y Petrobras respeten la decisión de los pobladores o de lo contrario se asumirán medidas que el caso demanda. El agua es presente, el agua es futuro, señaló el concejal en referencia a la necesidad de proteger la zona de Saicán, donde está la recarga hídrica que provee del líquido vital a la Reserva de Tariquia. Coca reiteró que los pobladores ya tomaron la firme determinación de oponerse al ingreso de las empresas petroleras al área protegida. A su criterio, la posición de los habitantes de Chiquiacá no ha cambiado y se mantiene desde que iniciaron la lucha por proteger Tariquia desde 2019. En marzo de ese año, un centenar de efectivos de la Policía Nacional desbloquearon un corte de la ruta de ingreso a la Reserva de Tariquía que era protagonizado por una decena de pobladores, en su mayoría mujeres, que se oponían a la exploración hidrocarburífera.