Tras la confesión de que el Gobierno no cuenta con dólares que permitan garantizar el abastecimiento de diésel para el sector productivo del país, diferentes sectores productivos del país salieron al cruce para fijar una posición.
Mientras que, el presidente del país, Luis Alberto Arce, emitió el Decreto Supremo (DS) 5348, en el cual se autoriza a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) a recurrir al sistema financiero nacional para la compra de dólares, como así también optar por los cripto activos para las operaciones de importación de gasolina, diésel y aditivos.
En tanto, empresarios y representantes del agro coincidieron en que la actual crisis energética se debe a una falta de planificación y que para superarla es necesario una reforma estructural y en el corto plazo urge una plena liberalización en la importación y comercialización de combustible.
La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), a partir de un comunicado argumentó que el Gobierno no puede seguir trasladando su responsabilidad a otros actores cuando la falta de gobernabilidad es una constante en su gestión. “La falta de combustible impacta en la producción agropecuaria y acelera aún más la inflación, lo que afecta directamente a la población en su conjunto. La situación demanda una revisión profunda y responsable de normativas y reglamentaciones conexas vigentes que permitan la libre e irrestricta importación de combustible, tanto para consumo propio como para su comercialización masiva y por otro lado, e incentiven la inversión privada en este sector”, exigieron desde la Cainco. En la misma línea, el presidente de la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), Klaus Frerking, reiteró la necesidad de una liberación total de la importación de combustible para garantizar la cosecha de verano, a tiempo de anticipar el incremento de sus costos de producción. La posición de Frerking es una respuesta a la propuesta de Yacimientos de importar, para el sector productivo, diésel, pero a un precio internacional de Bs 11,5 por litro. Estamos entrando a la cosecha más grande del año, y Santa Cruz solo recibe 700.000 litros de diésel diarios cuando necesitamos 3,3 millones para mantener la producción, observó Frerking. Un nuevo decreto El DS 5348 emitido el 10 de marzo de la presente gestión, indica que con la finalidad de que YPFB cumpla con el abastecimiento de hidrocarburos al mercado interno, se autoriza a Yacimientos a comprar divisas de la “Entidad Bancaria Pública u otras corresponsalías que tenga ésta con entidades del sistema financiero nacional y a establecer el tratamiento de los gastos financieros por operaciones con activos virtuales para la compra de petróleo crudo, diésel e insumos y aditivos para la obtención de gasolina base y especial”. Al respecto, Germán Molina, analista económico, sostuvo que la iliquidez que sufre la estatal petrolera va más allá de un pedido de aprobación de créditos que se traduce en una “actitud desesperada de conseguir dólares sean estos físico o virtuales para poder cumplir con lo que indica la Constitución que es la que el Gobierno debe garantizar un abastecimiento normal de combustible”. Molina subrayó que la solución es que el Gobierno a partir de las exportaciones de hidrocarburos (cuando haya mayor oferta) y de un apoyo irrestricto a las exportaciones privadas se generen mayores divisas, para no depender “peligrosamente” de los créditos externos. Sobre el tema, la Cámara Boliviana de Hidrocarburos y Energía (CBHE) puntualizó la urgencia de impulsar cambios estructurales al actual marco legal para viabilizar inversiones en el sector, especialmente en exploración, “lo que es fundamental para revertir la caída de la producción de gas, contribuir a mitigar el impacto de la importación de combustibles y restituir la generación de divisas”.