A partir de este 1 de enero, Bolivia se convirtió oficialmente en socio del bloque de los países Brics+, junto a Argelia, Bielorrusia, Cuba, Indonesia, Kazajistán, Malasia, Nigeria, Tailandia, Turquía, Uganda, Uzbekistán y Vietnam, que fueron aceptados en la XVI Cumbre, celebrada en octubre de 2024 en la ciudad de Kazán, Rusia.
El Gobierno prevé atraer inversiones en litio, petróleo y gas. Destacó que el bloque agrupa a casi el 40% de la población y genera cerca del 24% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial. “Bolivia ahora va a poder acceder a mercados emergentes, va a poder atraer inversión para sectores estratégicos como el litio, petróleo, gas natural, pero también formar parte de la nueva arquitectura financiera internacional, el poder comerciar con monedas locales y el poder acceder al nuevo banco de los BRICS”, dijo el pasado domingo el viceministro de Comercio Exterior e Integración, Huáscar Ajata. En el gabinete del Presidente Luis Arce consideran el ingreso a los Brics+ una victoria diplomática, junto al ingreso -como miembro pleno- al Mercado Común del Sur (Mercosur). Sin embargo, analistas políticos y económicos advierten que Bolivia tendrá que implementar una serie de medidas estructurales para poder competir en ambos bloques, sobre todo en materia de seguridad jurídica, infraestructura, así como en materia de derechos humanos, observados por organismos internacionales por la serie de presos políticos en varias cárceles del país. La incorporación de Bolivia a este grupo de economías emergentes implica una serie de derechos y deberes. Entre los principales beneficios se encuentran: Sin embargo, ser miembro de los Brics también implica responsabilidades. Los países miembros deben contribuir a los objetivos del bloque, participar en las iniciativas comunes y respetar las decisiones tomadas en el marco de la organización. La adhesión de Bolivia a los Brics+ representa una oportunidad única para impulsar el desarrollo económico y social del país. Al integrarse en este bloque, las empresas podrán acceder a nuevas tecnologías, financiamiento y mercados, lo que contribuirá a diversificar su economía y reducir su dependencia de las materias primas. El bloque inicialmente se denominó BRIC y fue conformado inicialmente por Brasil, Rusia, India y China, considerados los principales exponentes de las economías emergentes, cuando se realizó la primera cumbre en 2009. Un año más tarde se incorporó Sudáfrica, para denominarse Brics. A partir del 1 de enero de 2024 se incorporaron al grupo como miembros plenos Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán, tras su anuncio en la XV Cumbre, celebrada en agosto de 2023 en Johannesburgo, Sudáfrica. En 2014, los Brics fundaron el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB, por sus siglas en inglés) para proporcionar fondos de desarrollo a los países, como rival del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional, de los cuales los miembros del Brics son críticos. El NDB se considera a menudo uno de los logros más importantes de los Brics. Algunos analistas que estudian la expansión de los Brics desde 2023, han enfatizado la importancia del tamaño y la influencia del Brics+, argumentando que “seguramente acelerará el reequilibrio del poder global alejándolo de Occidente”. Otros han señalado que la diversidad de opiniones que ya existía entre los miembros sobre cuestiones clave ha aumentado aún más después de la expansión, y esto hará que sea aún más difícil para los Brics adoptar medidas coordinadas. También señalan tensiones significativas entre los miembros originales, China y la India, así como entre los miembros más nuevos, como Etiopía y Egipto, y los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita (aunque este último sólo ha sido invitado a unirse).Derechos y deberes
¿Por qué Brics+?