El presidente del Banco Central de Bolivia (BCB), Edwin Rojas, respondió a las denuncias presentadas ante la Fiscalía en su contra y la del ministro de Economía, Marcelo Montenegro, por la presunta venta irregular de oro monetario. “No existe ningún daño económico al Estado. Todo se ha hecho conforme a la ley y con supervisión técnica y legal”, afirmó.
Rojas sostuvo que las acusaciones tienen un trasfondo político y apuntan a “desacreditar la gestión económica del Gobierno” en medio del debate sobre la caída de las reservas internacionales. “Se quiere distorsionar la información y generar incertidumbre. Las operaciones con oro no fueron ventas directas, sino operaciones a futuro que buscan precisamente fortalecer las reservas del país”, explicó.
El titular del ente emisor recordó que la Ley 1503, aprobada en 2023, autoriza al BCB a realizar operaciones financieras con oro monetario para incrementar liquidez y atender necesidades del Tesoro General de la Nación. Según datos oficiales, hasta septiembre se concretaron contratos por 8,4 toneladas de oro, equivalentes a más de 600 millones de dólares.
“Actuamos con transparencia y dentro de los márgenes legales. No hay irregularidades ni beneficio personal alguno. Es lamentable que se pretenda judicializar decisiones técnicas con fines políticos”, insistió Rojas.
El caso surge luego de que la Fiscalía de Yacuiba anunciara allanamientos y secuestro de documentación en el marco de una investigación paralela que involucra al presidente de YPFB, Armin Dorgathen, por un presunto contrabando de combustibles. Rojas considera que “la coincidencia de los ataques judiciales” responde a una estrategia política de desgaste.
“Las decisiones económicas requieren responsabilidad, no manipulación política. Seguiremos trabajando para estabilizar la economía y garantizar el abastecimiento de divisas y combustibles”, concluyó el presidente del BCB.