El economista Alberto Bonadona advirtió este miércoles que las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre la economía boliviana para 2025 son excesivamente conservadoras, e incluso optimistas frente a la realidad que atraviesa el país. “El FMI está siendo generoso con sus estimaciones. Así como van las cosas, no habría un crecimiento económico positivo, sino más bien negativo”, afirmó Bonadona en entrevista con medios nacionales. El organismo multilateral proyectó una tasa de crecimiento de 1,1% para Bolivia en 2025. Sin embargo, el economista considera que ese escenario es poco probable ante los actuales indicadores. “No creo que lleguemos al 1,1%. Es posible que tengamos incluso una cifra negativa, lo cual sería muy grave”, señaló. Además, Bonadona alertó sobre un posible repunte inflacionario considerable. Aunque la inflación registrada en el primer trimestre del año fue de 5%, el experto estima que podría escalar a niveles preocupantes. “Podríamos calcular una estimación que va a superar el 20 o 21%. Incluso yo diría que hasta el 25%”, aseguró. Estas declaraciones se dan en un contexto de creciente incertidumbre económica en Bolivia, caracterizado por una aguda escasez de divisas, problemas en el suministro de combustibles y restricciones a las exportaciones de productos estratégicos como la soya y sus derivados. A este panorama se suma el reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), que termina de amargar una receta económica ya difícil de digerir. El organismo proyecta un crecimiento del PIB de apenas 1,1% para 2025 y una desaceleración aún mayor en 2026, con una expansión de solo 0,9%.
Sin embargo, lo más alarmante es la proyección inflacionaria. El FMI estima que la inflación en Bolivia alcanzará el 15,1% este año y se elevará ligeramente a 15,8% en 2026, muy por encima de las previsiones oficiales.
Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación acumulada hasta marzo ya se sitúa en 5%. En contraste, el Presupuesto General del Estado (PGE) había anticipado una inflación del 7,5% para todo el año. Si la tendencia actual se mantiene, es probable que esa cifra sea ampliamente superada.