El contrabando inverso de alimentos continúa activo en zonas fronterizas del país. Un reciente decomiso en el lago Titicaca volvió a poner en evidencia la persistencia de este ilícito, particularmente en productos de origen pecuario, en un contexto de presión sobre los precios internos.
Este viernes, el canal estatal Bolivia Tv informó que la Armada Boliviana incautó 128 cerdos faenados y 60 cerdos vivos durante un operativo realizado el 30 de diciembre en la península de Taraco, como parte de un patrullaje fluvial en esa región del altiplano.
Según el reporte oficial, la mercadería era transportada en dos embarcaciones civiles que no contaban con documentación legal ni con tripulación a bordo. “Durante el patrullaje se procedió al abordaje de dos embarcaciones civiles que se encontraban ocultas entre los totorales”, señala el informe difundido por el Ministerio de Defensa y reproducido por el canal estatal.
En la inspección se verificó que una de las embarcaciones transportaba 128 cerdos faenados y la otra 60 cerdos vivos, sin respaldo legal ni certificación sanitaria. De acuerdo con el boletín oficial, el decomiso representa un daño económico al contrabando estimado en aproximadamente Bs 440.000.
La Dirección General de Capitanías de Puerto precisó que la intervención se realizó en cumplimiento de la Orden de Operaciones Ilícito XI y del Plan de Operaciones Frontera Segura, instrumentos destinados a reforzar el control en zonas consideradas vulnerables al tráfico ilegal de mercadería.
La mercadería incautada fue entregada al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) La Paz, donde se realizarán los análisis y procedimientos correspondientes, debido a que se trataba de alimentos transportados de manera irregular y sin certificación sanitaria.
Otros productos
El contrabando inverso no se limita a productos cárnicos. En el caso del arroz, el viceministro de Lucha Contra el Contrabando, José Maurice Castro, sostuvo reuniones con productores y representantes del Gobierno para evaluar nuevas estrategias frente al incremento de la internación ilegal del grano, que ingresa principalmente desde Argentina y Paraguay.
“Estamos proponiendo reglas más estrictas en la regulación, pero también medidas innovadoras que permitan clarificar esta situación”, afirmó la autoridad. Añadió que existen canales legales para la importación y el comercio internacional, pero que en muchos casos se eluden los procedimientos regulares mediante prácticas ilícitas.