Jorge Guido Landívar no aguantó más. Después de siete años de presidir la Asociación de Propietarios de Predios del Centro de la Ciudad de Santa Cruz, ‘Yiyo’ -como le llaman sus amigos- renunció irrevocablemente a su cargo, cansado de la indiferencia de autoridades y de muchos vecinos que no colaboran en la lucha contra el deterioro que atraviesa el ‘casco viejo’ cruceño y sus alrededores.
“No terminé mi gestión pero ya me cansé. Son siete años luchando contra contra el viento y marea; uno se siente frustrado”, dijo Landívar al referirse a las múltiples propuestas que su asociación presentó al Gobierno Municipal, Comité Cívico y entidades privadas para revalorizar el centro de la ciudad que ha sido tomado por el olvido, la delincuencia y un reordenamiento del transporte público que, por ejemplo, provocó el cierre de muchos negocios de la calle Velasco, que hasta antes de la pandemia era una especie de clúster de tiendas de ropa y calzados exclusivos.
Según el exdirigente, incluso el valor de las propiedades cayó: de $us 1.000 a 300 el metro cuadrado, por lo que los dueños prefieren no vender y dejar la casona abandonada. “Más de mil personas en situación de calle viven en el centro, muchos de ellos, casi el 80 por ciento, han pasado por (la cárcel) Palmasola. Y, a pesar que los alquileres están baratos, las tiendas abren, se decepcionan y cierran”, lamentó Landívar.
Patricia, la vendedora que lleva trabajando 10 años en una tienda de calzados y carteras de lujo en la calle Velasco, afirmó que después de la pandemia nada volvió a ser igual en la zona. Con la crisis económica y el “reordenamiento” del transporte público que cambió la ruta del mercado Siete Calles por esa vía, el lugar ya es inseguro.
“Esto (la calle) era como venir a un paseo turístico, ‘lleningo’ de gente en las tiendas. Venían como a comprar pan, se puede decir. Un día llegué a vender 29 pares de zapatos y ahora lo máximo que vendo son cuatro pares, las ventas han bajado un 70 por ciento”, señaló la vendedora, mientras muestra unos zapatos de mujer que valen más de Bs 1.600.
De hecho, por el alza del dólar, el pedido que llegará en septiembre tendrá precios más altos porque se ha comprado el dólar a 18 bolivianos. “Mantenemos esta tienda porque es propia, pero lo que nos ayuda es que tenemos otra, que ya lleva 40 años, en el Comercial Cañoto y otra en Equipetrol, donde se vende más”, indicó Patricia.
Un par de cuadras más al norte, sobre la calle Ayacucho, en la tienda Couro Moda las ventas mermaron, pero no en la misma proporción de la anterior, debido a que la vía es concurrida por la presencia de grandes heladerías y restaurantes de comida rápida.
“Las ventas han bajado , pero esta tienda todavía tiene buenas ventas porque atendemos hasta las 8 de la noche y abrimos domingos, a pesar que se vende más entre semana”, relató Omar, un vendedor de la tienda, a la vez que mostraba zapatos para varones desde Bs 300.
Una de las razones para la disminución de las ventas es el encarecimiento de la mercadería procedente de Brasil, donde tienen que comprar en dólares. “Estos zapatos (muestra un par) estaban en 500 bolivianos y ahora están en 600”, agregó.
Para el economista Salomón Eid, la situación del centro de la ciudad de Santa Cruz, específicamente del casco viejo, es de deterioro. “Lo que dinamiza un lugar es que haya negocios, que haya inversión. Usted camina por ahí y todo es viejo. Lo único nuevo y la inversión más importante de los últimos años es el edificio del Banco Ganadero”, mencionó.
Según Eid, quien hace poco escribió un estudio denominado ‘Metamorfosis’, en el que en el que identifica los problemas económicos urbanos de la ciudad de Santa Cruz, en el casco viejo se necesitan edificios altos, con shoppings, oficinas, tiendas de retail, contrario a lo que -por lo general- se propone con museos y centros que rescaten el patrimonio cultural de la ciudad.
“Eso implica reordenar, dar incentivos, tumbar las casas viejas, todo. Jhonny (Fernández, el alcalde) solo quería cambiar las losetas y, la gente sin entender mucho, se dio cuenta que eso no sirve para nada. En mucho tiempo va a ser difícil que haya una fuerte inyección de inversión para revitalizar, pero se puede comenzar con varias cosas como reordenar el tráfico de los micros. Pero con este alcalde estamos amarrados, porque es el que tiene que dar el marco legal donde, por ejemplo, el que construya un edificio no pague impuestos por 20 años”, sostuvo.
Aseguró que actualmente el movimiento económico que genera el centro de la ciudad no llega ni al 15% en comparación con otras áreas comerciales. “Queremos que sea lleno de oficinas, lleno de viviendas. ¿Qué se necesita? Se necesita un marco legal, incentivos fiscales, se necesita poner mucha policía, dejar parquear en cualquier lugar y cobrar por eso”, agregó.
Por su parte, el arquitecto urbanista Fernando Prado, lamentó que hace unos 20 años se planteó a la municipalidad un plan de desarrollo del Centro Histórico, pero quedó en el olvido. “Consistía en apoyar a los propietarios de edificaciones que son patrimonio y que tienen que preservarse. El gobierno municipal tenía que crear un fondo de apoyo para mejorar esas viviendas. Además de eso, tenía que liberarse de impuestos a los propietarios, Lamentablemente, aparte de que la Alcaldía no cumplió con el plan, vino una transformación en la economía con la creación de los malls o centros comerciales que ofrecían parqueos”.
Prado puso como ejemplo la ciudad de Medellín, que de ser una ciudad extremadamente peligrosa, los habitantes del centro ahora piden que se restrinja el turismo porque los alquileres se encarecieron demasiado y se dio el fenómeno de ‘gentrificación’, que reemplazó sus habitantes por otros con mayor poder adquisitivo.
Casco viejo. De acuerdo a los economistas y urbanistas cruceños, el ‘casco viejo’ de la ciudad se limita a las cuatro cuadras alrededor de la Plaza 24 de Septiembre.
Artículos de lujo. Quedan pocas tiendas que venden artículos de lujo en el centro histórico, como la calle Velasco y 21 de Mayo, donde permanecen una pocas tiendas de ropa, calzados, relojerías y joyerías.
Reordenamiento. El Gobierno Municipal trasladó una ruta de microbuses, del mercado Siete Calles a la calle Velasco. Los propietarios de las tiendas dicen que los compradores ya no pueden parquear sus vehículos en la vía y el cambio solo atrajo a la delincuencia.
Alquileres. Existen muchos locales y tiendas en alquiler. Algunos bajaron de una renta de Bs 10 mil a 3.000, pero aún así los comerciantes prefieren instalarse en los nuevos centros comerciales.
La crisis de dólares obliga a cerrar negocios en La Paz, El Alto y Santa Cruz
La semana pasada, varios negocios del centro de la ciudad de La paz amanecieron con crespones negros y letreros que manifestaban la agonía económica que estaban viviendo. La manifestación contagió a los comerciantes de El Alto y de Santa Cruz, que protestaron de manera similar.
En la avenida 18 de Marzo del Plan Tres Mil, en Santa Cruz de la Sierra, los propietarios de tiendas proveedoras de materiales para la confección colocaron letreros con leyendas como: “Economía de Bolivia QEPD 1825-2025”, “Duelo nacional por el comercio” o “¡La crisis económica nos afecta a todos! Luto en el rubro textil”.
El comercio es el más golpeado por la crisis de dólares, ya que importan mercadería de otros países y el boliviano ya no es moneda de cambio por haberse devaluado hasta un 150% frente a otras monedas de países vecinos como el sol peruano.
El presidente del Estado, Luis Arce, anunció el 24 de mayo, la implementación de 11 medidas de aplicación inmediata y la aprobación de siete decretos destinados a contener la especulación de precios, el contrabando a la inversa e ir normalizando el suministro de combustibles. Los empresarios y otros sectores criticaron las medidas.