El Gobierno atraviesa una etapa de reenganche con los organismos financieros internacionales en medio de un giro acelerado de su política económica. Aunque el Fondo Monetario Internacional (FMI) volvió al centro del debate tras un reporte de Bloomberg que habló de una negociación para un crédito de hasta $us 3.300 millones, el Ejecutivo niega que exista un proceso formal de financiación con ese organismo y asegura que, por ahora, la prioridad está en los recursos del BID, el Banco Mundial y CAF.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, negó que el país esté negociando un crédito con el FMI y aclaró que solo existe una “aproximación” con todos los organismos multilaterales. “Bolivia no está formalmente en un proceso de negociación con el Fondo", apostilló.
El Fondo es importante para dar liquidez, pero el programa económico de Bolivia es un programa decidido por nosotros”, afirmó en entrevistas públicas. En la misma línea, sostuvo que no hay condicionamientos externos ni un acuerdo en curso para una facilidad financiera con el organismo multilateral financiero.
Bloomberg, sin embargo, reportó que funcionarios del Gobierno y del FMI discuten un programa de mediano a largo plazo bajo la Facilidad Ampliada del Fondo (EFF), que permitiría a Bolivia acceder a entre $us 2.600 millones y $us 3.300 millones, sujeto a reformas estructurales y condiciones previas. Según el portal especializado, entre los puntos en análisis figuran medidas de ajuste fiscal y cambiario, además de la posibilidad de un desembolso inicial significativo. El Gobierno no negó los acercamientos técnicos, pero rechazó que exista una negociación formal en marcha.
Desde el Ejecutivo se explica que el programa económico se encuentra aún en una “fase de recursos”, enfocada en financiamiento para inversión proveniente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial y la CAF, antes de evaluar otras fuentes de liquidez. Este giro ocurre tras casi dos décadas en las que el FMI fue marginado del esquema de financiamiento estatal, bajo el argumento de que sus créditos estaban asociados a condicionamientos contrarios al modelo económico aplicado en el país. En el breve gobierno transitorio de 2019–2020 se gestionó un crédito con el FMI que luego fue devuelto en 2021 por la administración del MAS.
Estrategias
Este año, el reencuentro de Bolivia con los grandes foros económicos marcó un punto simbólico del nuevo enfoque. La presencia del país en el Foro Económico Mundial de Davos y en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe, organizado por CAF en Panamá, fue leída por el Gobierno como una señal de retorno al circuito financiero global. En esos espacios, el ministro de Economía, José Gabriel Espinoza, sostuvo reuniones con autoridades del FMI y de otros organismos multilaterales.
Incluso, Espinoza afirmó que el Fondo destacó la rapidez con la que el Gobierno ejecutó los primeros ajustes económicos. Según la autoridad, medidas que el organismo estimaba que tomarían entre uno y dos años En Davos, la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, calificó de “impresionantes” los avances y expresó que el organismo acompañará el proceso en sus distintas etapas.
En paralelo al acercamiento con los organismos multilaterales, el Gobierno destaca la reducción del riesgo país como una señal de confianza de los mercados. El ministro Espinoza informó que el indicador —medido por el EMBI de JPMorgan— cayó primero por debajo de los 600 puntos básicos y, en los últimos días, descendió a menos de 500 puntos. Según el Ejecutivo, se trata de un nivel que no se registraba desde el inicio de la crisis financiera interna y que refleja una mejora en la percepción de Bolivia.