El domingo fue propicio para que distintas instancias de Gobierno posicionen el discurso de “tendencia a la baja en el precio de productos” y aprovecharon para descargar parte de la responsabilidad a las alcaldías, que “brillan por su ausencia” en los controles que deberían hacer en los mercados en cuanto a los precios y calidad.
El viceministro de Defensa de los Derechos del Usuario y Consumidor, Jorge Silva, en una entrevista difundida por el canal estatal Bolivia Tv, indicó que son los fenómenos climatológicos los que afectan el ciclo agrícola y no es un fenómeno reciente, sino recurrente.
“En invierno la helada, sequía e inundaciones influyen en el calendario agrícola, en algunos lugares producen y en otros no”, explicó sobre incrementos en precios del tomate, cebolla y arroz.
Más adelante lamentó que “en los mercados no hay efectivos de la guardia municipal, quienes deberían estar en todos los mercados controlando el precio y la calidad del producto (…) Exigimos que las autoridades de todo el país desplieguen a su personal, son autoridades municipales para proteger a la población”, convocó.
El sábado, el director del Instituto Nacional de Estadística, Humberto Arandia, también se refirió a los efectos climatológicos, la inflación en países vecinos y el “contrabando a la inversa”, los que provocan el alza de precios en los productos nacionales e importados en Bolivia. También anunció que en las próximas semanas los precios se inclinarán hacia la baja.
Jorge Silva afirmó que el precio de productos, como el tomate y la cebolla, tiene una tendencia a la baja ante la proximidad de una nueva cosecha y el resultado del fortalecimiento de controles desplazados ante la indiferencia de las alcaldías, instancias llamadas al control en los mercados, informó.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Productivo, Néstor Huanca, -también en entrevista en Bolivia Tv-, indicó que, de acuerdo a los datos oficiales, hubo una demanda “extraña” de arroz en tiendas de Emapa, que subió de más de 23.000 quintales a enero a más de 45.000 en lo que va de junio, por lo que se definió poner en oferta desde lo público más de 65.000 quintales mensuales para atender la demanda.
Huanca recordó que el sector privado estaba amenazando porque el Gobierno decidió bajar la compra del arroz a los productores, pero ahora dejaron las amenazas y guardan silencio, lo que es considerado, por lo menos, llamativo. Como parte de la estrategia para controlar el precio del arroz -explicó Huanca-, Emapa llevará sus productos hasta los barrios, para que la población pueda abastecerse de lo que requiera a peso y precio justo. “El tomate, que costaba el kilo a 15 o 16 bolivianos, el sábado estaba a 9 bolivianos, lo propio ocurrió con la cebolla y otros productos. Todavía no está dentro del precio que anteriormente estaba, pero lo vamos a lograr en la medida en que mejore la producción y cosechas”, afirmó. En lo macro, el Gobierno, a través del Comité de Apoyo a la Producción, Comercialización y Lucha Contra el Contrabando, desarrolla controles para evitar el contrabando de productos agrícolas al exterior. Argentina y Brasil se constituyeron en lugares de destino de productos de la producción nacional, en una especie de contrabando a la inversa, ante los elevados costos.
El viceministro Silva ponderó que la tendencia es a la baja de los precios, como se vio en la "Feria del Campo a la Olla” de la ciudad de La Paz, donde los productores comercializan de forma directa sus productos, anulando a los intermediarios, un factor negativo en el impacto en precios.