The Strongest consiguió una victoria ajustada por 2-1 ante Guabirá en el Hernando Siles, resultado que deja la serie abierta de cara a la revancha en Montero. Pese al triunfo, el técnico atigrado, Joaquín Monasterio, expresó su molestia por la anulación del gol de Andrés Chávez en el segundo tiempo, acción que pudo ampliar la ventaja aurinegra.
Para Monasterio, el rendimiento de su equipo fue claramente superior durante gran parte del encuentro. “En todo el desarrollo del partido tuvimos una superioridad que queda corta en el marcador”, afirmó. El entrenador lamentó la falta de efectividad en la primera mitad, donde The Strongest generó varias oportunidades claras sin lograr convertir un segundo tanto que les diera mayor tranquilidad.
El punto más crítico de su análisis fue el gol invalidado por el árbitro, tras la revisión del VAR. Monasterio aseguró que las imágenes no muestran ninguna infracción de Chávez en la jugada. “El árbitro tiene que explicar cuál es el gol que anula, qué es lo que está cobrando. Estamos con las imágenes y no vemos absolutamente nada”, reclamó.
El entrenador recordó que la serie se juega bajo un contexto cerrado y que decisiones como esta pueden ser determinantes. “Son llaves definitorias, partidos apretados, y estos goles que no merecíamos que se anule… este señor tiene que dar una explicación”, insistió.
Más allá del reclamo, Monasterio destacó el triunfo ante un rival que también propuso y complicó en varios pasajes del partido. De cara a la revancha en Montero, anticipó que The Strongest mantendrá su propuesta ofensiva. “Tranquilo, se ganó. Nos vamos a ir a buscarlo entero, como hacemos siempre en todas las canchas”, cerró.
La vuelta se disputará la próxima semana, donde el Tigre buscará sostener su mínima ventaja para clasificar a las semifinales.