El Tigre respondió con ímpetu y consiguió el empate parcial a los 22 minutos, luego de que el árbitro cobrara penal por una mano de Escleizon Freita tras un disparo de Jaime Arrascaita. El propio Arrascaita se encargó de ejecutar y, aunque Carlos Lampe adivinó la dirección, no pudo evitar el 1-1 (28’).
Pero la alegría atigrada duró poco: un minuto después, cuando su hinchada aún festejaba, Damián Batallini firmó el 1-2 tras una gran triangulación entre Carlos Melgar, Cauteruccio y José Sagredo (29’), cerrando un intenso primer tiempo.
Apenas comenzado el complemento, Bolívar volvió a golpear. A los 47’, los jugadores celestes convocados a la selección fueron protagonistas: Robson Matheus envió un pase perfecto al área, y Tonino Melgar definió de primera con un disparo entre las piernas de Torres para el 3-1.
Sin embargo, The Strongest no bajó los brazos. A los 53 minutos, tras un gran tiro libre de Joel Amoroso, Álvaro Quiroga conectó de cabeza para descontar (3-2). Pero la respuesta académica fue inmediata: un minuto después, Robson Matheus volvió a marcar, esta vez con un potente remate desde fuera del área que dejó sin reacción al arquero atigrado, ampliando la diferencia a 4-2. En apenas diez minutos, el segundo tiempo ya había regalado tres goles y un ritmo vertiginoso.
El Tigre siguió buscando con insistencia. A los 59’, Adrián Jusino tuvo una oportunidad clara para achicar el marcador, pero el palo le negó el gol. Pasaban los minutos y el cuadro aurinegro mantenía la presión hasta que, a los 75’, Juan Godoy volvió a encender la ilusión atigrada con el 3-4, tras capturar con el pecho un centro de Amoroso desde el tiro de esquina y definir ante Lampe, que nada pudo hacer.
Los últimos quince minutos fueron infartantes en el Hernando Siles. Bolívar parecía bajar las revoluciones, pero cuando The Strongest se acercaba peligrosamente al empate, llegó el golpe final. A los 86 minutos, en una jugada de contragolpe, Dorny Romero salió explosivo y habilitó a Cauteruccio, quien selló la goleada con el 5-3, su segundo tanto de la jornada.
Con el marcador asegurado, el DT Flavio Robatto realizó el cambio para cerrar el encuentro: salió Cauteruccio e ingresó Gariglio. El árbitro añadió seis minutos de descuento, pero no hubo más emociones. Bolívar se quedó con el clásico paceño, un duelo de alto voltaje con ocho goles, y cerró la fase de grupos como líder absoluto del Grupo A, consolidando su condición de candidato al título en la Copa Bolivia 2025.