En El Colorao, las luchas por la independencia cruceña, Manfredo Kempff Suárez optó por la novela histórica para devolverle rostro —y voz— a un personaje decisivo, pero poco frecuentado por la memoria popular. Se trata del coronel José Manuel Mercado, conocido como El Colorao. No lo hace desde el tratado académico ni desde la biografía dura, sino desde ese territorio fronterizo donde la documentación fija un perímetro y la ficción entra para completar lo que la historia dejó en las penumbras.
El propio autor lo explicó con franqueza en una entrevista con EL DEBER. “Del Colorao se conoce muy poco; hay una sola biografía completa que yo conozca. He tenido que buscar de diversos historiadores, pero como no soy historiador, mi deseo era hacer una novela, porque la novela entra más fácilmente”. Esa frase —“entra más fácilmente”— resume el corazón del proyecto que es tender un puente entre datos dispersos y el interés ciudadano, especialmente entre los jóvenes.
Héroe olvidado
El protagonista no es una invención literaria. José Manuel Mercado nació en Santa Cruz de la Sierra el 12 de marzo de 1782, en tiempos del Imperio español. El color rojizo del cabello y la barba le dio el apodo que lo acompañaría toda la vida. Se formó en la carrera militar y sirvió en las tropas españolas hasta 1809, año clave de los levantamientos en Charcas. En ese contexto apoyó el movimiento de La Paz —donde tuvo lugar la proclama dela Junta Tuitiva— debió huir y más tarde se incorporó al ejército rioplatense, combatiendo junto a Manuel Belgrano y consolidándose como lugarteniente del comandante Ignacio Warnes.
Dentro de la Republiqueta de Santa Cruz, Mercado fue jefe de caballería y una pieza central de la resistencia patriota. Kempff rescató episodios que, pese a su impacto, no siempre han tenido el lugar que merecen en el relato nacional. Uno es la batalla de Florida (1814), excepcional, no por el tamaño de los ejércitos, sino por su efecto político. “Florida detuvo toda una invasión española; fue tan importante que los argentinos le dieron más importancia que nosotros”, subraya el autor.
Otro hito es la batalla de El Pari (1816), la más sangrienta librada en el territorio de la actual Bolivia, donde cayó Warnes y se quebró el dominio patriota en el oriente.
Tras El Pari, Mercado se replegó con milicianos cruceños y guerreros guaraníes hacia la región de Cordillera, desde donde sostuvo una guerra de guerrillas durante casi nueve años contra el brigadier realista Francisco Xavier de Aguilera, quien fue conocido como El Feroz Aguilera.
La tradición histórica señala que, tras la derrota española en Ayacucho, Mercado ingresó a Santa Cruz y proclamó la independencia el 14 de febrero de 1825, siendo designado gobernador. Ya en la República, el mariscal Antonio José de Sucre le reconoció su grado militar. Pero, Mercado murió en su natal Santa Cruz en 1842, lejos de los homenajes que suelen acompañar a los héroes del canon oficial.
La historia
La novela se abre con un Mercado curtido por la guerra, con patrullas a caballo, disparos, sablazos, sed, cansancio y la intuición de una batalla decisiva “asomando en el horizonte”. Desde el inicio, el relato cruza la gesta épica y el desgaste, y ahí aparece uno de los mayores aciertos del libro que es la recreación de costumbres y paisajes cruceños. Se menciona a Porongo, no es postal, sino espacio de trueque, comida, conversación y deseo. Tamales “a la olla”, chicha fresca, urucú en los labios, frutas, dulces y pepas conviven con la campaña militar. Santa Cruz es arena, donde caminar descalzo es costumbre, no una extravagancia.
En ese tejido de detalles, El Colorao no solo narra la lucha por la independencia; la sitúa en una cultura concreta, con su habla, su comida y sus ritmos. Al evocar poblaciones que hoy forman parte del área metropolitana, la historia se vuelve reconocible para el lector contemporáneo. Así, el texto ya no dialoga con un pasado lejano, sino el territorio cotidiano de hoy.
Kempff remarcó que la historia oficial suele concentrarse en Chuquisaca, Potosí, La Paz u Oruro y “rara vez llega Santa Cruz”. Frente a esa ausencia, la novela actúa como una corrección narrativa, porque pone el foco en un protagonista cruceño y en episodios decisivos que no siempre recibieron el mismo lugar en el relato nacional. La obra llegará, además, en un tiempo cargado de significado, justo a semanas de la conmemoración del 201 aniversario de la independencia cruceña.
La presentación de El Colorao tendrá lugar este miércoles 14 de enero, a las 19:00, en el Museo de Historia de la Uagrm (calle Junín N.º 151), con comentarios de la historiadora Paula Peña y del novelista Darwin Pinto. El cruce de miradas calza con la naturaleza del libro que es una obra que dialoga con la investigación, pero elige la narración para quedarse en la memoria.