La segunda encuesta de EL DEBER revela que los candidatos no solo no logran romper su techo electoral sino que bajan en la intención de voto. Para los analistas, este es un resultado que responde al menos a cuatro factores: una desconexión con la ciudadanía, campañas poco efectivas, un discurso anclado en el pasado y la anticampaña.
En la primera medición, realizada entre el 7 y el 14 de junio, Doria Medina y Quiroga lideraban con un empate técnico, obteniendo el 24% y 22% respectivamente; sin embargo, un mes después, ambos experimentan una leve caída de poco más de dos puntos porcentuales. Entre los cambios más destacados del nuevo estudio está la fuerte caída de Andrónico Rodríguez, que desciende del 14,7% en junio al 8,26% en julio.
“Su discurso tecnocrático, si bien tiene un plus, porque coincidimos todos que los temas de la agenda política son económicos, creo que ese discurso tecnocrático tiene muchas dificultades de conectar con la vida concreta de la gente. A la gente le interesa, ¿cómo me resuelves que no me suba a mi canasta familiar? Les falta cercanía con el votante, concreción, que conecten con la vida cotidiana”, señaló la experta Luciana Jáuregui.
Asimismo el analista político Rafael Archondo ve que a pesar de que la campaña inició hace mucho, no se observa un crecimiento de los candidatos y que eso refleja un sentimiento de frustración y desencanto en la ciudadanía.
“Es muy curioso que además que reducen su porcentaje, ni siquiera se acerquen a romper el techo electoral, sino que incluso se alejen de esa posibilidad (...) Ya van meses en campaña y aún así no consiguen aumentar las preferencias. Me parece que en general hay mucha decepción, es muy posible que los ciudadanos no estén pensando que las elecciones vayan a resolver algo, porque no ven ninguna esperanza en ninguno de los candidatos y entonces eso los hace quizás darle la espalda al proceso electoral”, apuntó.
Por su parte el analista Rolando Schurpp identifica que el discurso en el bloque denominado populista sigue anclado en planteamientos del pasado como el estatismo y la industrialización, sin ofrecer otras soluciones a los problemas actuales, que es una falta de innovación y conexión con las nuevas demandas sociales y económicas.
“El bloque populista plantea un discurso del 2010 o de los 70, nos plantean lo mismo. Entonces, su electorado queda como ‘no puede ser que la solución sea más estatismo, más esta industrialización, más esto que nos han prometido y que no ha llevado a ningún lado’”, manifestó.
Mientras que entre otros factores Archondo señala que en el caso de Andrónico Rodríguez influye también la anticampaña que le hace el expresidente Evo Morales. El candidato de Alianza Popular fue el que muestra una caída más abrupta de más del 6%, en comparación con la primera encuesta.
“Creo que es el efecto de la campaña de Evo Morales en contra de Andrónico, que cada vez está más fuerte, más intensa y que de alguna manera va ahuyentando al electorado tradicional del MAS de las filas de Andrónico, quizás también a ello se debe el aumento de votos en blanco”, señaló Archondo.