La candidata a la Alcaldía de Santa Cruz, Rosario Schamisseddine, y el postulante a primer concejal, Nicolás Villarroel, presentaron una batería de propuestas centradas en seguridad ciudadana, descentralización política y control de la corrupción, con un mensaje recurrente: “el municipio debe volver a la calle y dejar la oficina”.
Uno de los ejes más novedosos del planteamiento es la creación de una Guardia Táctica Municipal motorizada, que operará desde las subalcaldías y estará integrada por vecinos capacitados. La propuesta surge como respuesta al deterioro de la seguridad y a hechos violentos recientes. “Sabemos cuáles son los focos rojos, los horarios peligrosos. Hoy los ciudadanos estamos en indefensión, sobre todo mujeres y niños”, afirmó Schamisseddine, quien remarcó que la Alcaldía debe coordinar de forma activa con la Policía.
Villarroel explicó que la guardia no será una estructura burocrática más. “Los comandos van a funcionar en las subalcaldías. Va a ser el propio vecino el que se capacite para defender su barrio. Es una revolución en lo que estamos planteando”, sostuvo.
El segundo pilar de la propuesta es la elección de concejales por distrito, una medida orientada a acercar la política municipal a los barrios. “Hoy el Concejo se usa como plataforma personal. Queremos que el vecino pueda tocarle la puerta a su concejal y exigirle trabajo”, señaló Villarroel. Schamisseddine fue tajante: “Los concejales deben explicarle al pueblo por qué están en el sillón municipal. No voy a tranzar ni negociar debajo de la mesa”.
En materia de lucha contra la corrupción, ambos coincidieron en que la digitalización total del municipio es clave. “Sin contacto humano no hay corrupción. Todo se hará por celular o computadora, sin eliminar la atención presencial para quien la necesite”, explicó Villarroel. Schamisseddine fue más directa: “La digitalización debió hacerse hace diez años. No hubo voluntad política. Con esto vamos a lograr corrupción cero”.
La candidata también anunció una auditoría integral a los últimos diez años de gestión municipal, incluida la administración de su exaliado Jhonny Fernández. “No vamos a hacer denuncias por revanchismo. Vamos a trabajar con datos exactos. ¿Dónde se fueron los 11 mil millones? La corrupción se lleva entre el 20 y 30% del presupuesto”, cuestionó.
Otro frente abordado fue el de los gremiales y mercados. Schamisseddine propuso otorgar 30 años de usufructo, a cambio de orden, limpieza y precio justo. “Con reglas claras y tranquilidad jurídica, van a cumplir. Santa Cruz no puede seguir tomada por las calles”, afirmó. Reivindicó además su origen en el sector y habló de incentivar el consumo nacional “con calidad y precio, no por imposición”.
En cuanto a infraestructura y servicios, la candidata admitió fallas graves en la limpieza de canales de drenaje, factor que derivó en inundaciones recientes. “La limpieza ha fallado y eso ha sido caótico para la ciudad. El plan maestro de drenaje debe continuar”, sostuvo. También se refirió a salud y educación: “Los sueldos se van a pagar en fecha. El desayuno escolar va a ser nutritivo, con proteína, no azúcar”.
La propuesta de participación vecinal atraviesa todo el plan. Desde el primer día, dijo, las subalcaldías estarán descentralizadas, con presupuesto para obras menores y ternas propuestas por juntas vecinales. “El vecino conoce mejor sus problemas”, afirmó.
La propuesta también incorpora una fuerte apuesta por la participación juvenil y el emprendimiento. Los candidatos plantean convertir infraestructuras abandonadas en espacios de formación, innovación y trabajo colaborativo, con acceso a internet, capacitación y apoyo municipal. “No hay que poner trabas, hay que abrir oportunidades”, coincidieron.
Schamisseddine cerró con un mensaje político directo: “Santa Cruz necesita ser bien administrada. Yo me hago cargo. No podemos seguir aceptando malas gestiones ni alcaldes ausentes”. Villarroel complementó: “La mega obra es la gente. Ese es el cambio que proponemos”.