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El escrutinio oficial confirma inédito balotaje que abrirá un ciclo político sin hegemonía

Jueves, 21 de agosto de 2025 a las 02:15

La Paz concluyó anoche el cómputo oficial que hasta ayer llegó al 98%. Hasta el cierre de esta edición solo faltaba Cochabamba. El próximo 19 de octubre, Rodrigo Paz (PDC) y Tuto Quiroga terciarán en unas elecciones de segunda vuelta.

El cómputo oficial de los votos de la elección general del domingo  17 de agosto confirmó el histórico balotaje que abrirá un ciclo, también inédito, donde el MAS no aparece formalmente y así la hegemonía política con la que gobernó será superada por una Asamblea Legislativa variopinta. 
 

Hasta anoche se habían contabilizado el 98,66% de los votos a escala nacional y en los 22 países donde se realizó este sufragio. Solo resta el cómputo de zonas aisladas de Cochabamba, informó el Tribunal Supremo Electoral (TSE) que confirmó la tendencia, ya irreversible, que da por vencedor a Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC) seguido de Jorge Tuto Quiroga, de la alianza Libre, quienes disputarán la segunda vuelta el próximo 19 de octubre. 
 

Según este cómputo oficial, Paz alcanzó el 32,16 % (1.681.142 votos), mientras que Quiroga sumó el 26,63 % (1.396.106). Muy por detrás quedaron Samuel Doria Medina (Unidad), con 19,88 % (1.041.442 votos); el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez, con 8,45 % (442.590); y el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, con 6,57 % (344.257).
 

El candidato del MAS, Eduardo Del Castillo, obtuvo apenas 3,19 % (167.197), cifra que le permitirá salvar la personería jurídica de su partido, pero que confirma el desplome histórico de la fuerza que gobernó Bolivia desde 2006. De hecho, varias organizaciones sociales que, en su momento, formaban parte de su estructura,  ahora se inclinaron por el PDC que resultó vencedor.
 

Rodrigo Paz Pereira, economista hispano-boliviano de 57 años, tiene una larga trayectoria política: fue diputado, concejal, alcalde de Tarija y actualmente es senador por ese departamento. Hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), ha sabido proyectarse con un discurso que apuntó especialmente a las organizaciones sociales y a los actores de la economía informal. 
 

“Bolivia no solo pide un cambio de gobierno, pide un cambio de sistema político. Este es el comienzo de una gran victoria, de una transformación que será para todos”, afirmó Paz tras recibir los resultados. Ayer, en el plató del programa Yo Elijo de EL DEBER, aseguró que su estrategia fue llegar a sindicatos y entender la forma en la que estos sectores toman decisiones políticas. 
 

Por su parte, Jorge Tuto Quiroga, ingeniero industrial de 65 años, vuelve a escena tras décadas de protagonismo. Fue vicepresidente de Hugo Banzer y asumió la presidencia tras la muerte de este en 2001. Posteriormente, se presentó en las elecciones de 2005, 2014 y 2020, aunque en esta última retiró su candidatura a última hora. Esta vez, se ubica por primera vez en la historia democrática del país en la segunda vuelta con un discurso de reformas profundas: “Vamos a cambiar todo: hidrocarburos, minería, litio, impuestos. El litio pertenecerá a cada ciudadano, no al Estado ni a mi gobierno. Bolivia necesita un modelo que devuelva la riqueza a su gente”.

La caída del MAS 

El resultado refleja una realidad que ya se anticipaba en los sondeos: el MAS quedó relegado a la irrelevancia electoral. Eduardo Del Castillo, candidato oficialista y exministro de Gobierno, apenas superó el 3 %, un golpe demoledor para el partido que gobernó durante casi 20 años. 
 

Durante el periodo de campaña, el expresidente Evo Morales, imposibilitado legalmente de postular, llamó abiertamente al voto nulo, lo que derivó en que el 19,41 % del electorado (1.267.792 votos) optara por esa vía como forma de protesta. Morales aseguró que el proceso carecía de legitimidad al no haberse inscrito su candidatura y sus delegados pusieron trabas en el recuento de votos en Cochabamba, según denunció la vocal Yajaira San Martín. De hecho, esa región será la última en concluir el cómputo oficial que ya llegana al 98%. 
 

En este contexto el presidente Luis Arce, que no buscó la reelección, reconoció la derrota y lanzó críticas al “ala evista”: “Lamentamos lo que ha pasado con el encarnizado ataque de Evo y su sector. Si él se creía de izquierda, nunca debió actuar de esa forma. Eso nos hizo mucho daño”.
 

En una entrevista con El Mercurio de Chile —publicada ayer— Arce sostuvo que los comicios no significan un triunfo de la derecha.“No ha ganado la tendencia Milei en Bolivia. El pueblo ha demostrado que no quiere repetir un modelo neoliberal que ya vivimos por 20 años. Bolivia está mirando hacia el centro, no quiere una derecha radical”, dijo.

Camacho neutral 

En este escenario, el gobernador de Santa Cruz y líder de Creemos, Luis Fernando Camacho, marcó distancia y anunció que no apoyará a ninguno de los dos candidatos en la segunda vuelta:
 

“El objetivo histórico de estas elecciones está cumplido; se terminó la dictadura masista que durante 20 años nos llevó por el camino del abuso, la corrupción y el desastre económico. La ciudadanía eligió a Rodrigo Paz y lo respetamos. Yo mantendré una postura de neutralidad”.
 

Camacho llamó a la población a ejercer un voto responsable y exhortó a los finalistas a hacer campañas propositivas: “Enfóquense en las propuestas y no en las peleas; no dilapiden la oportunidad que el pueblo boliviano nos ha dado para demostrar que realmente ha llegado el cambio”.

Entre el centro y la derecha

Los analistas coinciden en que Bolivia se dirige hacia una definición entre una opción de centro moderado, representada por Paz, y una opción conservadora-liberal, encarnada en Quiroga. Medios internacionales como The Guardian interpretan el resultado como “un derrumbe dramático del socialismo boliviano” y un giro hacia alternativas más pragmáticas. Reuters, en cambio, habla de una “histórica derrota de la izquierda” pero con la advertencia de que la fragmentación del voto plantea un futuro incierto para el país.
 

Para Associated Press, lo relevante es que Bolivia tendrá su primera segunda vuelta, lo que simboliza un paso hacia una democracia más competitiva. Y el Washington Post advierte que este proceso podría redefinir la política regional, alejando al país de los ejes populistas con los que estuvo alineado durante años.
 

En todo caso, la segunda vuelta pondrá sobre la mesa dos visiones distintas de país. Paz propone descentralizar el 50% del presupuesto hacia regiones y universidades, además de impulsar un “capitalismo para todos” con tecnología blockchain para combatir la corrupción. Quiroga, en cambio, promete una reforma estatal más radical, la privatización parcial de recursos estratégicos y una apertura económica hacia Estados Unidos con miras a un tratado de libre comercio.

Datos
  • Debate El TSE prevé un único debate entre Tuto y Rodrigo que tendrá lugar ocho días antes del día de la votación. Además, los vocales esperan acceder a una financiación de Bs 200 millones.
     
  • Padrón Para esta elección de segunda vuelta, el padrón electoral no será abierto para un proceso masivo de registro y se activará el sistema de transmisión de datos.
     
  • Los vices Tras la victoria del PDC, el vicepresidenciable de Paz pasó a un discurso confratocional. Ayer se disculpó para abrir formalemente el periodo de campaña. 

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