Las especias han estado presentes a lo largo de la historia y sus usos han ido cambiando según el tiempo. Comenzaron a usarse como conservantes de alimentos, maquillaje y medicina, entre otras cosas. Hoy son las responsables de potenciar el sabor de nuestras preparaciones en el día a día. Podemos clasificarlas en dos grupos: las que modifican el sabor y el aspecto de los alimentos (cambiando el color y/o la textura) y las que excitan el paladar.
En el primer grupo podemos mencionar especias como canela, cúrcuma, azafrán, tomillo, romero, salsa soja, entre otros. La mayoría de ellas fueron traídas desde Asia y Medio Oriente.
En el segundo grupo, cuando hablamos de especias que excitan al paladar, nos referimos a aquellas que estimulan los sentidos. Las más conocidas son la pimienta (en cualquiera de sus variedades), el clavo de olor y algunas más picantes de sabor como el curry, la paprika y las diferentes variedades de ajíes.
El uso de cada una puede ser variado y no necesariamente estar ligado a un solo tipo de sabor. Por ejemplo, la pimienta en sus diferentes variedades puede ser usada tanto para preparaciones dulces como saladas. Lo mismo sucede con la nuez moscada, que tiene un sabor entre picante, cítrico y dulce. El toque perfecto para muchas recetas navideñas y para algunas salsas. El truco está en experimentar con cada una de ellas.
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