El pollo es uno de los alimentos favoritos de los bolivianos. Además de económico es tan versátil que se pueden preparar muchas recetas con él. Sin embargo, uno de los grandes problemas con este alimento es que muchas veces se seca durante la preparación. Para evitar esto te damos algunas recomendaciones.
La carne de pollo tiene cierta humedad que se pierde congelando y descongelando; por eso, lo ideal sería comprarlo el mismo día que se va a cocinar. Si no tienes más remedio que usar pollo congelado, procura cambiarlo al refrigerador la noche antes, así se descongelará sin romper la cadena de frío. Otro consejo para evitar que se seque es cortarlo en trozos iguales, para que todos se cocinen de la misma forma. Por ejemplo, si cocinas filetes de pechuga al mismo tiempo que un muslo de pollo con el hueso, la pechuga acabará muy tostada y el muslo medio crudo. La temperatura es otro factor importante a la hora de obtener un pollo jugoso, procura no sobrepasar los 75 ºC en la sartén y los 180 ºC en el horno. Más consejos