El economista José Luis Lupo, exministro de Estado y exejecutivo de organismos multilaterales como el BID y la CAF, asumió recientemente la candidatura a la vicepresidencia por la alianza Unidad, encabezada por el empresario Samuel Doria Medina. En una entrevista con Qué Semana de EL DEBER-Radio, el vallegrandino de 63 años explicó su decisión de retornar al ruedo político y detalló la propuesta del binomio que busca recuperar la estabilidad económica, impulsar un desarrollo sostenible y reconstruir la confianza ciudadana.
“Bolivia no merece estar donde está. Hemos tenido una bonanza sin precedentes, pero hoy no hay dólares, ni combustibles, ni confianza. Todo eso fue dilapidado por los gobiernos del MAS”, afirmó Lupo al destacar la urgencia de un giro estructural en la gestión pública y el rumbo económico del país. Su retorno a la política fue motivado, según indicó, por un diagnóstico realizado junto a Doria Medina durante un año de trabajo como jefe de campaña: “La gente siente miedo, desesperanza e incertidumbre. Pero también tiene esperanza. Y Bolivia es viable”.
Con un perfil técnico y amplia trayectoria internacional, Lupo propone una salida de la crisis en dos fases: estabilización inmediata en los primeros 100 días y una segunda etapa centrada en reformas estructurales como nuevas leyes de minería, hidrocarburos, inversiones y una política fiscal orientada a atraer capital externo. “Hay que traer dólares con credibilidad y un programa económico serio. El mercado, la empresa privada y el emprendedurismo deben ser los pilares. El Estado debe ser pequeño, eficiente y responsable con los más vulnerables”, sostuvo.
En materia ambiental, fue categórico: “Lo que ocurre con los incendios y el uso de mercurio es criminal. Pero el desarrollo y el cuidado ambiental no son incompatibles. Es posible producir con sostenibilidad y sin destruir nuestros bosques”.
Sobre su relación con el oriente boliviano, respondió a las voces críticas que lo tildan de tener una visión occidental: “Nací en Vallegrande y nunca me he despegado de mi tierra. Sin Santa Cruz no se concibe Bolivia. Hay que descentralizar, pero con visión de nación”.
Consultado sobre su visión ideológica, Lupo aseguró no creer en las etiquetas tradicionales: “No soy ni de izquierda ni de derecha. Creo en la transparencia, la eficiencia y el mercado. El Estado no debe competir con el sector privado; debe proteger a los más desprotegidos y dar salud, educación y seguridad social de calidad”.
Entre sus motivaciones personales, resaltó el deseo de dejar un mejor país para sus nietos y devolverle a Bolivia la oportunidad de prosperar. “No puedo concebir que los jóvenes vean el aeropuerto como su única salida. Este país es viable. Tenemos talento humano, recursos naturales y regiones con enorme capacidad productiva. Solo necesitamos integrarlas con visión, diálogo y responsabilidad”.
Finalmente, expresó su apertura a debatir públicamente con otros candidatos: “Me encanta confrontar ideas. Eso es lo que hay que discutir en esta campaña: propuestas y soluciones, no peleas ni distracciones”.