La fiesta de graduación se realiza una sola vez en la vida, por eso, los 55 integrantes de la promoción Khëiffen, del Cambridge, tiraron la casa por la ventana en la suya.
Los bachilleres tuvieron una fiesta de ensueño en el Gran Salón del hotel Los Tajibos. Unas 500 personas acompañaron a los jóvenes, que desfilaron con sus seres queridos.
Para la ocasión, los estudiantes lucieron sus mejores galas: en las mujeres destacaron los vestidos con brillos, volados y encaje; y en los varones, la tendencia marca los ternos en azul, negro y plomo.
Tras finalizar el acto central y el baile de los bachilleres, siguió el brindis para luego dar rienda suelta a la diversión y el baile con el grupo Oxígeno. La coordinación de la fiesta estuvo a cargo de Gastón Serrano y Álex Verde Ramo.