En 2025 regresa con fuerza la estética de los 80, una moda creativa, despreocupada y audaz que pivota alrededor de hombreras marcadas, juegos de volúmenes, estimulantes mezclas de tonos y texturas y que, sin ruborizarse, se instalan en vestidos de flores, americanas XXL y pantalones leggings.
Si algo se aprende a lo largo de los años es que las modas vienen y van. La década de los ochenta tuvo un gran impacto, prueba de ello son los estilismo de Madonna o Grace Jones, mujeres que abanderaron los pantalones cortos de ciclista, las prendas de noche de tafetán y las chaquetas de hombros atrevidos.
Aunque esta moda ochentera viene latiendo desde temporadas pasadas, ahora se consolida en colecciones como la de Bottega-Venetta SS25, en la que se ve juego de volúmenes, hombros estructurados y siluetas amplias.
Estas líneas son una forma de vestirse que va más allá de la ropa, que permite a cada persona expresar el lado más creativo, audaz y despreocupado.
Louis Vuitton es otra de las firmas que instala la estética ochentera en vestidos cortos multicolores y chaquetas de mangas abullonadas.
Una corriente a la que también se suma Saint Laurent que revisita las gabardinas y chaquetas armadas, mientras que Stella McCartney prefiere reivindicar los míticos 'leggings' y la superposición de prendas.
Los estampados florales destacan en los vestidos de Jonathan Anderson para Loewe y también en los de Carolina Herrera, firma a los mandos de Wes Gordon, que propone la versión joya del vestido en el que primen los bordados florales.
Giorgio Armani, Saint Laurent, Tommy Hilfiger, Brunello Cucinelli o Carlota Barrera proponen para el hombre el traje de chaqueta como uniforme de trabajo: chaqueta cruzada y corte holgado al estilo de los Lobos de Wall Street. Sin duda habrá para todos los looks, porque en cuestión de gustos y colores no hay nada escrito.