Sin luz, sin agua y sin acceso, así se encuentra la comunidad La Quebrada de El León. Los pobladores piden ayuda para encontrar a 22 comunarios que se encuentran desaparecidos tras la riada que arrasó por completo con 12 viviendas, quedando de algunas, solo el cimiento.
Iver Toledo, dirigente de la comunidad, indicó que de las 30 personas que la riada se llevó la madrugada del sábado (13 de diciembre), solo cuatro fueron encontradas con vida. También se rescató el cuerpo de 4 fallecidos. Y, al menos, 250 familias se encuentran aisladas, ya que los accesos: caminos y puentes que conectan con la comunidad, quedaron destruidos.
"Esto es un caos, es algo terrible. El sábado en la madrugada llegó la riada. Se llevó a 30 comunarios de la parte baja, de ellos hay 22 desaparecidos", indicó Toledo en entrevista con "La Mañana es Mejor".
Detalló que son 90 familias las que viven en la comunidad, en un aproximado de casi 300 personas. Todos ellos se encuentran incomunicados y solo con el apoyo de once soldaditos que fueron trasladados el fin de semana, pero la ayuda al lugar es escasa.
"Hasta este lunes solo hemos reconocido a cuatro cuerpos, quisiera que nos ayuden a traerlos a la comunidad, sus familiares están desolados y queremos darle cristiana sepultura", dijo.
Dos de los fallecidos fueron encontrados por los comunarios y el fin de semana se los sepultó. Los otros continúan en El Torno.
"Son 22 personas que todavía no sabemos dónde están", señaló y aseguró que la difícil comunicación hace que los datos que manejan las autoridades no sean concretos.
Agregó que actualmente 15 personas necesitan atención médica. Ante la falta de médicos, están siendo asistidos solo por los once soldaditos que llegaron como apoyo.
"Lamento decirlo, pero parece que nosotros pusimos los muertos y para otro lado se fue la ayuda. Solo llegaron como 20 paquetes de agua y para la cantidad de personas que hay, no alcanzó. Estamos sin agua, los víveres agotándose y tiempo que pasa es tiempo que nos va seguir faltando más cosas", expresó.
La comunidad, distante a 14 kilómetros de El Torno, por tierra, quedó aislada al colapsar los dos puentes que conectan con el lugar. Los caminos están intransitables, hacen difícil la llegada o salida. Los afectados, para paliar las necesidades, hacen olla común para que los víveres con los que cuentan, les alcancen para todos.
"No sabe la impotencia y todo lo que hemos pasado. Es terrible tener que estar en esta situación haciendo malabares, no sabemos por dónde empezar y continuar", dijo.