Un juez ordenó la detención en la cárcel de Palmasola por tiempo indefinido de un hombre, sus dos hijos y un trabajador, luego de establecerse en las investigaciones como los responsables del feminicidio de una mujer en Puerto Quijarro, frontera con Brasil.
La determinación del juez se confirmó cerca de la medianoche del martes, 20 de enero, tras una prolongada audiencia en el juzgado en presencia de los imputados. Las investigaciones se desarrollaron por agentes de la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), así como una comisión de fiscales encabezada por Daniel Herrera, que arribó desde Santa Cruz al municipio fronterizo.
Isidro Richard Z.E., sus dos hijos y un trabajador fueron imputados por feminicidio, luego de ser capturados cuando trataban de enterrar a la mujer, que murió con disparo de arma de fuego en la cabeza.
La Fiscalía fundamentó que todo sucedió el domingo en horas de la madrugada después de que el hombre y su esposa participaran de una fiesta en Puerto Quijarro. El hombre decidió retirarse del acontecimiento social en su vehículo, pero en el trayecto se registró una discusión y le disparó con un revólver en la cabeza. Con la ayuda de sus dos hijos bajaron el cuerpo en su casa, la cambiaron de ropa y colocaron el cuerpo en un cajón con el fin de enterrarla.
Contrataron los servicios de una funeraria para realizar todos los trámites y poder enterrarla. Sin embargo, los funcionarios detectaron que la víctima presentaba disparo de arma de fuego en la cabeza y se negaron a trasladarla al cementerio y dieron parte a la Policía.
QUEDARSE CON LOS BIENES
La Felcv y la Fiscalía detectaron que la mujer era quien manejaba todos los bienes y negocios de la familia, así como dinero en efectivo. Eran dueños de un residencial, una carnicería, tres inmuebles, dinero en efectivo y vehículos. Ella tenía las llaves de todos los inmuebles y la clave de la caja fuerte.
Tras la captura, el padre y los hijos trataron de desviar las investigaciones argumentando que la mujer había sido victimada por desconocidos que aparecieron en una motocicleta y le dispararon; sin embargo, esta versión fue descartada porque los familiares cayeron en contradicciones.
La Fiscalía recibió la declaración de uno de los hermanos menores de 14 años, que se encontraba en la casa. Dijo que escuchó decir a su hermano mayor que, "si algo le pasaba a la mamá, que ellos se iban a encargar de cuidarlo". Además, dijo que le prohibieron hablar de lo ocurrido con la madre y de ocultar todas las evidencias, como el lavado de la casa, de las prendas de vestir y de cama, para hacer creer que la madre murió de una enfermedad.
Durante la audiencia cautelar, el padre y sus dos hijos, además de un trabajador, negaron la comisión del delito frente al juez, quien al final ordenó la detención preventiva de los tres imputados en la cárcel de Palmasola.
La Fiscalía secuestró y precintó el inmueble, mientras siguen las investigaciones. Este es el primer feminicidio del año 2026 en Santa Cruz.