Los micreros de Santa Cruz decidieron suspender el paro que tenían previsto para este miércoles 12 de marzo con bloqueos en las carreteras interdepartamentales. Sin embargo, anunciaron que se sumarán a las movilizaciones nacionales convocadas por la Confederación de Choferes de Bolivia, que este jueves definirá en un ampliado si el transporte inicia un bloqueo general en todo el país.
El dirigente de los transportistas cruceños, Bismarck Daza, explicó que el sector espera respuestas concretas del Gobierno sobre el abastecimiento de combustible antes de asumir medidas más drásticas. “Vamos a asistir al ampliado nacional en La Paz, donde se definirá si vamos a un paro y bloqueo nacional. Si no garantizan el diésel, la protesta será inevitable”, advirtió.
Los transportistas denuncian que la falta de diésel afecta a miles de trabajadores del sector urbano, interprovincial e interdepartamental, quienes pasan horas en filas para poder cargar combustible. Además, cuestionan la gestión del ministro de Hidrocarburos, Alejandro Gallardo, y exigen su renuncia por no haber dado una solución efectiva al problema.
Mientras tanto, el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, pidió a los choferes evitar medidas extremas y mostró su rechazo a un posible paro. “No corresponde un bloqueo nacional. No podemos afectar a la población con este tipo de protestas”, señaló la autoridad.
Desde la Confederación de Choferes de Bolivia, su secretario ejecutivo, Lucio Gómez, advirtió que la crisis del combustible no solo afecta al transporte, sino a toda la economía del país. “Las filas en los surtidores son interminables. Si el Gobierno no soluciona esto de inmediato, no nos quedará otra opción que paralizar el país”, afirmó.
Por su parte, el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Armin Dorgathen, admitió que la escasez de divisas ha frenado la provisión de combustible y aseguró que el Gobierno trabaja en un plan para superar la crisis. Sin embargo, la petrolera estatal solo puede abastecer el 60% de la demanda.