Por: Néstor Lovera Las fuertes precipitaciones registradas durante la madrugada de este lunes dejaron a su paso calles intransitables y viviendas anegadas en varios barrios del municipio de Cuatro Cañadas. Los vecinos afectados están solicitando urgentemente la intervención de las autoridades municipales y departamentales. Entre los barrios más golpeados se encuentran Inti Raymi, Monseñor, Magisterio y Nueva Esperanza, los cuales se han visto prácticamente aislados del resto del municipio debido al desborde de agua y la falta de accesibilidad. Ante esta crítica situación, la Alcaldía de Cuatro Cañadas ha tomado medidas para trasladar a las familias afectadas a lugares seguros. En ese sentido, el Coliseo Municipal se ha convertido en refugio para aproximadamente 100 familias damnificadas. "Estamos atravesando un momento crítico debido a las intensas lluvias e inundaciones que hemos experimentado en Cuatro Cañadas. El agua ha alcanzado niveles sin precedentes, afectando a numerosas familias y barrios, especialmente en cinco zonas que han sufrido un impacto significativo. Estamos priorizando la evacuación de uno de los barrios para garantizar la seguridad y preservar la vida de sus habitantes. Todo nuestro equipo municipal está plenamente movilizado y trabajando incansablemente para brindar la asistencia necesaria, señaló el secretario municipal Bernardino Pereira. Macario Carvajal, residente del barrio Monseñor, compartió su preocupación por la situación: Todos estamos afectados, ya no podemos ingresar a nuestros hogares y el nivel del agua sigue aumentando de manera alarmante. Esperamos sinceramente que las autoridades encuentren una pronta solución, ya que el drenaje no está funcionando correctamente. Nosotros hemos despertado bajo el agua y la perdida ha sido total, hemos tenido que salir con lo que teníamos puesto”. Luis Santos, otro vecino del barrio Monseñor, expresó la desesperación y necesidad que enfrentan: En nuestro barrio, más de 20 familias estamos padeciendo los estragos de estas inundaciones. Hacemos un llamado urgente a las autoridades departamentales para que nos brinden alimentación y ayuda para evacuar nuestras pertenencias, ya que nos resulta difícil adquirir los recursos necesarios para afrontar esta situación.