Horacio Anzoátegui intenta abrirse paso entre las calles anegadas de la zona norte. Jalando a Duque, su pitbull, avanza con dificultad entre el agua y los matorrales en busca de una salida por la urbanización Vallecitos hacia la avenida Cristo Redentor.
Sus botines que le llegan hasta los tobillos quedaron cortos para el nivel de las aguas que se acumularon en las calles, por lo que no duda en cruzar los alambrados de algunos lotes, para poder caminar por tierra firme y saltar algo de las zonas inundadas.
La torrencial lluvia del domingo y la llovizna que continuó este lunes dejaron calles y barrios llenos de agua, lo que mantuvo movilizadas a las brigadas de la Alcaldía, realizando trabajos para facilitar el desagüe.
Entre tanto, el Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi) advirtió sobre el incremento del caudal en las principales cuencas del departamento debido a las intensas precipitaciones registradas durante el fin de semana.
El Gobierno Municipal informó que atendió al menos 10 emergencias, entre ellas la inundación de viviendas, la caída de árboles y el colapso parcial del techo del Hospital Municipal Bajío del Oriente.
La directora de Riesgo y Emergencia de la Alcaldía, Mary Luz Farfán, detalló que se atendieron siete casos de árboles caídos, uno de ellos sobre un vehículo, en los distritos 1, 4, 5 y 11.
Los distritos más afectados por inundación fueron el 10, 5 y 6, donde barrios como Policial, Santa María, Libertad y Vallecitos registraron anegamientos en varias viviendas.
Bomberos voluntarios también se sumaron a las labores de auxilio. Álvaro Castillo, de la Unidad de Bomberos de Rescate (UBR), informó que el domingo rescataron a una madre y su bebé de un condominio en la zona norte, donde el agua alcanzó hasta 60 centímetros de altura. El agua había ingresado a las viviendas y fueron los propios vecinos quienes pidieron ayuda para ponerlos a salvo.
La comuna movilizó maquinaria y abrió canales en esta zona, pero el lunes muchas calles aún permanecían llenas de agua. Los vecinos lamentaron que la situación se repita cada vez, y atribuyen el problema a la falta de canales de drenaje.
“Las calles están feas, hay sectores que no hay paso, por eso hay que meterse al monte para continuar. Todo alcalde que entra se olvida de hacer los canales”, reclamó Horacio.
Vive al final del barrio Villa Retoño, donde llega la línea 8, aunque por el mal tiempo pocas unidades circulan. Horacio cuenta que, en su zona, cerca del sector del G-77, dos viviendas quedaron completamente inundadas. “Mientras no deje de llover, el agua no se va de las calles”, lamentó.
Este lunes, la concejala Lola Terrazas llegó hasta el barrio Jhonny Fernández en el Plan Tres Mil, donde los vecinos pedían que desagüen sus accesos.
A su vez, el concejal Manuel Saavedra reclamó por el colapso de parte del cielo falso del Hospital Bajío del Oriente, que ocurrió el domingo, en el área de observación y en el depósito de enfermería.
Las crecidas
José Antonio Rivero, director del Searpi, informó que las precipitaciones fueron generales en todo el departamento y continuarán hasta este miércoles, aunque con menor intensidad. Según el reporte de la Gobernación, las lluvias registradas el fin de semana superaron los 100 milímetros en algunos sectores, como en la cuenca alta del río Piraí —en zonas como La Angostura, Bermejo y El Torno—, así como en la cuenca media del río Grande. El aguacero del domingo en la capital cruceña también fue de gran intensidad.
Las lluvias provocaron crecidas en los ríos Piraí, Yapacaní e Ichilo, por lo que se emitieron alertas amarillas, las cuales se mantienen vigentes. “Actualmente, el reporte indica que el río Piraí presenta un turbión con una crecida pequeña, lo que corresponde a una alerta amarilla. Lo mismo ocurre con los ríos Yapacaní e Ichilo”, explicó Rivero en su informe de este lunes.
La autoridad recomendó a la población tomar los resguardos necesarios y evitar realizar trabajos dentro o cerca de los ríos, especialmente en la zona metropolitana, ya que los turbiones pueden presentarse de forma repentina. “A través del sistema de alerta temprana anticipamos sobre las crecidas, pero a veces la información no llega a todos”, advirtió.